Harry Potter se enfrenta a J. K. Rowling

Daniel Rdcliff asegura que “una mujer transexual es una mujer” y arremete contra los comentarios realizados por la autora este fin de semana

Daniel Radcliff ha contestado a J. K. Rowling
Daniel Radcliff ha contestado a J. K. RowlingLa RazónArchivo

Ha sido un difícil fin de semana para J. K. Rowling, autora de la serie de “Harry Potter”. Sus comentarios asegurando que “la naturaleza de género es real” y que existen “mujeres" reales, poniendo en duda la capacidad de las personas transgénero en considerarse como tal, ha despertado las iras de toda la comunidad LGTBI, muchos de los cuáles asegurando que su amor por los libros del mago adolescente se ha perdido para siempre.

Esto ha hecho reaccionar al que interpretara durante diez años al personaje en la serie de ocho películas basadas en los libros, Daniel Radcliff. El actor, que ahora tiene 30 años, pero que empezó a interpretar al personaje a los diez, no quiso pasar por alto la polémica asegurando que “una mujer transexual es una mujer” y echando una regañina a la autora. “Se que mi vida ha estado comandada por Jo (Rowling), pero no puedo más que rechazar sus manifestaciones”, aseguró.

Radcliff insistió que esperaba que los comentarios de Rowling no hubiesen “manchado” de alguna forma la opinión de los lectores sobre los libros. En un comunicado publicado por el centro de prevención de suicidios de la comunidad LGTBI, Trevor Project, el actor quiso dejar claro que: “Esto no es una pelea entre ella y yo, pero creo que una mujer trangénero es una mujer y que cualquier comentario que lo niegue borra la identidad y la dignidad que estas personas merecen y va contra todos los consejos que los profesionales de la salud que tienen mucha más experiencia en el tema que ella o yo”. Según los estudios publicados por la Fundación Trevor Project hasta un 78 por ciento de las personas transgénero o que no responden a un concepto binario de la identidad son descriminadas o víctimas de acoso. “Está claro que necesitamos dar mucho más apoyo a estas personas y no invalidar sus principios de identidad para no causar todavía más daño”, aseguró Radcliff.

La polémica golpeó las redes sociales este fin de semana. Muchos críticos con las palabras de Rowling aseguraron que ya no podrían disfrutar nunca más del personaje. “A todas las personas que aseguran que su opinión respecto a los libros se ha manchado con los comentarios de Rowling, me sabe terriblemente mal que la situación haya llegado a este extremo. Si encontraste cualquier cosa que resonó en tu interior o que te ayudó en algún momento de tu vida, pues entonces eso es algo entre el libro y tú y debería ser sagrado. En mi opinión, nadie puede manchar eso. Los libros significan para ti lo que significan y espero que nada cambie eso”, dijo Radcliff.

La polémica viene de lejos. En diciembre, Rowling causó cierto revuelo al defender a Maya Forstarter, una mujer que perdió su trabajo al asegurar en las redes sociales que “Los hombres no pueden convertirse en mujeres”. La autora de Harry Potter aseguró entonces que: “Vïstete como quieras, pero no fuerces a las mujeres a perder su trabajo sólo por asegurar que el género es real, que el sexo es real”. Esta defensa de la idea de la mujer se consideró una ataque a la comunidad transgénero. Por ello, cuando este fin de semana insistió en el tema criticando un artículo que hablaba de “personas que menstrúan”, en lugar de hablar de mujeres, ella escribió “Estoy segura que antes existía una palabra para estas personas. Que alguien me ayuda, majaras, mejoras, mujidos”. Las críticas a la autora fueron tan generalizadas, acusándola de transfóbica, que la autora no tuvo más remedio que defenderse. “Respecto a todas las personas transgénero y su derecho a vivir su vida de la forma que ellos crean más auténtica y confortable. Me manifestaría contigo por ese derecho si fuéseis descriminados por ello”, indicó, concluyendo que: “si el sexo no es real, entonces la atracción homosexual tampoco es rea. Si el sexo no es real, entonces la realidad vivida por las mujeres es borrada universalmente”.

En la era de lo políticamente correcto y la simplificación de los discursos en “conmigo o contra mí”, nadie aceptó las explicaciones de Rowling. Ella, sin embargo, insistió: “Conozco y quiero a las personas trans, pero borrar el concepto de género imposibilita la capacidad de discutir con sentido nuestras vidas. Y no es odio hablar sobre la verdad”.