Puigdemont lanza la estrategia: nuevo Govern JxCat-ERC y “desplegar” la DUI si superan el 50% de los votos

Pere Aragonès y Laura Borràs mantuvieron una reunión secreta el 22 de diciembre para atar un pacto de no agresión durante la campaña

Laura Borràs mantiene una reunión telemática con Carles Puigdemont
Laura Borràs mantiene una reunión telemática con Carles PuigdemontJXCATJXCAT

Carles Puigdemont entra en precampaña y empieza a marcar las directrices a seguir a un mes de las elecciones catalanas. Si ayer renovó sus desafíos contra el Estado y dio validez a la “confrontación inteligente” a la que apeló en verano, hoy ha ido un paso más allá con la vista puesta en el día después del 14-F. La hoja de ruta del expresident pasa por reeditar el pacto de Gobierno entre JxCat y ERC y “desplegar” la “república catalana” si el independentismo supera el 50% de los votos en las urnas.

Eso sí, el líder de JxCat pone condiciones a ambas circunstancias: sobre el Ejecutivo entre postconvergentes y republicanos, Puigdemont pide que se cimente “sobre bases nuevas” en las que deberán “corregir y rectificar” su funcionamiento interno y “restituir el respeto mutuo, la lealtad y la corresponsabilidad”. Es decir, acordar una nueva correlación de fuerzas tras las múltiples batallas y disputas internas en el seno del gabinete liderado por Quim Torra y ahora por Pere Aragonès (ERC) que ni la pandemia ha amainado. “Si tiene que haber un gobierno con los mismos socios, se tiene que hacer sobre bases nuevas”, ha recalcado Puigdemont en declaraciones a TV3.

Sobre el segundo aspecto, el expresident ha clarificado el camino a seguir por el independentismo si logra más de la mitad de los votos, algo que nunca ha conseguido en unas elecciones autonómicas. De cumplirse este requisito, las distintas fuerzas tendrían la “responsabilidad” de “retomar” el ‘procés’ allí donde lo dejaron en octubre de 2017, tras la declaración unilateral de independencia (DUI) que condujo a la aplicación del artículo 155 y a la posterior convocatoria de elecciones.

El “primer paso”, según Puigdemont, sería que “el Estado español se sentase a acordar, en una mesa de negociación, los términos de un referéndum de autodeterminación”. Ante la previsible “negativa del Estado”, el independentismo debe tener “una planificación para poder hacer efectivo lo que dejamos pendiente de hacer en octubre de 2017”, ha recalcado sin ofrecer plazos ni más concreciones.

“Si nosotros cogemos la fuerza electoral suficiente, si hacemos la preparación suficiente, si tenemos la determinación suficiente y aguantamos la posición de manera suficiente, que es algo que no hicimos a partir de octubre de 2017, es evidente que las consecuencias serán otras”, ha advertido. “Por eso nos hace falta fortaleza, unidad y preparación”.

¿Y con qué hoja de ruta pretende desplegar la DUI el independentismo y renovar el desafío? El expresident ha rehuido la pregunta, aunque ha asegurado que deberá prevalecer la estrategia del partido que gane.

Reunión secreta

Según ha adelantado hoy “La Vanguardia” y han confirmado después sus protagonistas, el 22 de diciembre se celebró una reunión secreta entre la candidata Laura Borràs (JxCat) y Pere Aragonès (ERC) para atar una especie de pacto de no agresión de cara a la campaña electoral que se avecina. Puigdemont ha considerado “de lo más normal del mundo” esa cita entre socios independentistas. “Espero que lo repitan muchas veces”, ha insistido el expresident, que ha reconocido que la coalición JxCat-ERC ha vivido tensiones internas constantes que hay que tratar de evitar en el futuro.

Por su parte, Aragonès ha explicado que el encuentro era para “mantener el hilo de comunicación abierto” y ha admitido tener buena relación personal con la candidata.