Guerra contra las eléctricas: la CUP asalta la sede de Endesa en Girona

La acción se produce el día que el precio del megavatio hora marca un nuevo récord y alcanza los 188 euros

Diputados de la CUP, entre los cuales aparece Dani Cornellà, a la izquierda.
Diputados de la CUP, entre los cuales aparece Dani Cornellà, a la izquierda.Quique GarcíaEFE

Pedro Sánchez declaró la guerra a las eléctricas el lunes con medidas dirigidas a rebajar sus beneficios en medio de una escalada imparable e histórica del precio de luz y, hoy, la batalla se ha librado en Girona, donde cargos electos de la CUP han asaltado y ocupado la sede de Endesa. Una acción con la que los anticapitalistas han querido mandar un aviso del descontento y que han llevado a cabo a cara descubierta, ya que la han publicado en sus propias redes sociales.

Entre los cargos electos que han irrumpido en la sede de Endesa, con carteles en que se leía “nos roban”, estaba Dani Cornellà, diputado en el Parlament y muy activo en todas las protestas de carácter social o independentista (de hecho, ha protagonizado algún que otro incidente con los Mossos d’Esquadra).

La acción se produce el mismo día en que el precio del megavatio hora registra un nuevo récord y alcanza los 188 euros. Es decir, en dos días ha pasado de los 153 euros del martes a los 188 de hoy: un incremento de 35 euros en 48 horas y, tan solo, tres días después del anuncio de las medidas de Sánchez contra las eléctricas.

En este sentido, el presidente del Gobierno ha querido siempre desligarse del precio del megavatio hora, ya que dice que evoluciona a merced de los mercados internacionales, donde los gobiernos no pueden intervenir, y representa “entre el 20 y el 30%” de la factura de la luz, y ha optado por lanzar medidas dirigidas a rebajar el recibo, compuesto, sobre todo, por impuestos. Por ello, anunció que mantendrá el IVA rebajado del 21% al 10% y el impuesto a la generación eléctrica (7%) suspendido hasta finales de año y reducirá el impuesto de electricidad del 5,1% al 0,5%.

Sin embargo, no solo se limitó a una rebaja fiscal de la luz, sino que también declaró la guerra a las eléctricas al anunciar una intervención de sus beneficios para “redirigirlos a los consumidores”. “Vamos detraer los beneficios extraordinarios que tienen las empresas energéticas”, afirmó en TVE. “No es razonable que tengan esos beneficios extraordinarios. Tenemos que ser todos solidarios”, añadió, tras anunciar que topará el recibo del gas.