La Generalitat anuncia “equidad territorial” para poder abortar por toda Cataluña

Hay dificultades en zonas de Lleida y en las Terres de l’Ebre

El conseller de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimón, en una sesión plenaria en el Parlament de Cataluña, a 9 de marzo de 2022. David Zorrakino / Europa Press
El conseller de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimón, en una sesión plenaria en el Parlament de Cataluña, a 9 de marzo de 2022. David Zorrakino / Europa Press FOTO: David Zorrakino Europa Press

El conseller de Salud, Josep Maria Argimon, ha asegurado hoy que el derecho de las mujeres a abortar está garantizado en todo el territorio de Cataluña, aunque ha reconocido que “falta equidad territorial” y que el Govern está comprometido a mejorar este aspecto.

Lo ha dicho en la sesión de control al Govern durante el pleno del Parlament de este miércoles en respuesta a una pregunta de la diputada de los comuns Susanna Segovia, que le reprochaba que en Lleida “las mujeres siguen sin tener garantizado el método de interrupción del embarazo que quieran”.

Argimon ha reivindicado que el Govern está trabajando en un protocolo de interrupción del embarazo para garantizar más equidad territorial y ha asegurado que “no es un protocolo de despacho”.

Después de 11 años de vacíos territoriales, con comarcas enteras sin un lugar donde realizar IVE quirúrgicas sin causa médica —la ley marca que, a petición de la mujer, se pueden hacer antes de la semana 14 de gestación—, el departamento de Salud ha firmado un acuerdo con la clínica Mi NovAliança de Lleida para que preste este servicio a cargo del sistema público de salud y ha anunciado una campaña de sensibilización para combatir el estigma que hay con esta prestación.

La inequidad territorial en el acceso al aborto todavía persiste en zonas como las Terres de l’Ebre y los expertos denuncian la falta de formación e información para responder a las peticiones de IVE.

Pese a que Cataluña es una de las comunidades donde la red para abortar es más amplia —en 2019, 76 centros, entre clínicas privadas, hospitales públicos y las unidades de atención a la salud sexual y reproductiva (ASSIR), reportaron algún aborto—, la facilidad de acceso al sistema es desigual. La objeción de los médicos, unida a una dispar red de centros concertados y la falta de infraestructura en el sistema público para asumir todas las IVE son algunos de los motivos que alientan esa inequidad territorial desde que en 2010 entró en vigor la última ley del aborto.

En 2019, último año del que se tienen cifras, se realizaron en Cataluña cerca de 23.000 IVE, un 4,4% más que el año anterior. La inmensa mayoría (el 90%) se realizan a petición de la mujer y el método más empleado es el farmacológico (47%), seguido de la intervención quirúrgica de dilatación y aspiración (45%), que consiste en extraer el contenido del útero.

Un total de 613 ginecólogos catalanes han manifestado su objeción de conciencia para la realización de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE), según cifras de la conselleria de Salud de la Generalitat de 2020.

Así se desprende de una publicación en el Boletín Oficial del Parlament (Bopc),que concreta que por provincias hay 470 profesionales en Barcelona, 58 en Tarragona, 22 en Lleida y 63 en Girona.En total, en 2020 se realizaron 19.800 interrupciones voluntarias del embarazo, de las que 18.077 fueron a petición de la mujer y 1.723 estuvieron relacionadas con riesgo hacia la salud y la vida, según los datos del Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat).

Por franjas de edad, el Idescat detalla que en 2020 un total de 44 mujeres menores de 15 años abortaron, 1.824 de entre 15 y 19 años, 4.255 de entre 20 y 24 años, 4.397 de entre 25 y 29 años, 4.007 de entre 30 y 34 años, 3.473 de entre 35 y 39 años, 1.645 de entre 40 y 44 años y 155 de mayores de 45 años.

El presidente de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología, de la Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya, Oriol Porta, ha defendido en declaraciones a Europa Press que se tienen que garantizar dos derechos: el de las mujeres de abortar y el de los médicos de objetar.

Según la conselleria de Salud, existe “cierta inequidad territorial” porque en algunas zonas de Cataluñaa la falta de profesionales no objetores ha obligado a derivar a pacientes a centros relativamente alejados de su domicilio.

Los territorios “más afectados por la disponibilidad limitada de profesionales no objetores hasta hace poco tiempo” han sido las regiones sanitarias Lleida, Alt Pirineu i Aran (Lleida), Catalunya Central (Barcelona) y Terres de l’Ebre (Tarragona).

Porta cree que la situación en estos territorios “es mejorable” pero ha reivindicado que se está revirtiendo y ha destacado textualmente que Catalunya se encuentra a años luz de otras comunidades autónomas en materia de aborto.