Grandes maestros en una pequeña gran exposición

Obras de autores como Giacometti, Matisse, Modigliani, Munch o Picasso se reúnen en Imaginart Gallery de Barcelona

El retrato de Munch en la exposición
El retrato de Munch en la exposición FOTO: Imaginart Gallery

Resulta difícil poder calificar una exposición como digna de un museo, no solo por el hecho de reunir grandes firmas sino porque las obras que se recogen puedan ser calificadas como maestras. Eso es algo que no suele ser habitual, especialmente cuando hablamos de una muestra en una galería de arte. Pero en ocasiones ocurren hechos así donde se reúnen piezas propias de un museo firmadas por nombres como Calder, Dalí, Giacometti, Matisse, Miró, Modigliani, Munch, Picasso y Tàpies.

Eso es lo que podemos encontrar en una muestra que acaba de abrir sus puertas en Imaginart Gallery de Barcelona, una interesante propuesta muy centrada en obras sobre papel, aquel también se acoge alguna escultura. Bajo el nombre «Petits bijoux», como dice el título, se ofrecen pequeñas joyas de una serie de nueve creadores fundamentales en el arte del siglo pasado.

Hay muchas e interesantes sorpresas en esta galería. Una de las más destacadas es un original de Alexander Calder con larga vida expositiva porque ya fue presentada en la gran retrospectiva que se dedicó al artista estadounidense en el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York. Se trata del gouache titulado «Ghosts» de 1964. Muy probablemente esta pieza sobre papel era una suerte de complemento de un monumental móvil de título parecido, «Ghost», que estuvo presente dentro de la gran exhibición neoyorquina.

«Retrato de una mujer» es una deliciosa acuarela de Edvard Munch que aparece en las sala de Imaginart Gallery. Realizada en 1930, esta composición forma parte de la última etapa creativa del artista nórdico. Es el tiempo en el que vivió retirado y en soledad en un huerto en Erkely (Noruega). Este cuadro no tiene nada que ver con el Munch más extremo, el que remueve todos nuestros sentidos, como demostró sobradamente en «El grito». Aquí el pintor es delicado en sus formas, en su manera de retratar a una dama que parece mirar con timidez al espectador.

«Out of the depths» no es una de las composiciones más populares de Salvador Dalí. Original de 1968, se trata de un encargo de Samuel Shore quien decidió comisionar un artista contemporáneo para honrar el Día de la Independencia de Israel. Al ampurdanés lo convenció para que llevara a cabo una serie de 25 pinturas, que pasaron a ser 250 series de 25 litografías, una carpeta que se titularía «Aliyah, el renacimiento de Israel». En Barcelona puede verse estos días uno de los originales dalinianos que posteriormente se transformarían en obra gráfica. Para «Out of the depths», el artista toma como punto de partida el salmo 130 de la Torah: «Desde las profundidades (out of the depths) te he llamado a ti, oh Señor». A partir de ahí, Dalí traza unas figuras en sufrimiento tras la alambrada de una alambrada, una manera de referirse a los campos de concentración donde murieron millones de judíos.

Precisamente del tiempo de la Segunda Guerra Mundial es un extraordinario dibujo de Picasso, «Femme nue assise», de 1943, mientras el París en el que vivía el artista malagueño era ocupado por los nazis.