El mayor catálogo de aves de la historia

Un esfuerzo sin precedentes permite identificar los genes de casi todos los pájaros del planeta. La información ayudará a conservar mejor especies de aves en peligro de extinción

Las aves llevan sobre la faz de la Tierra más de 150 millones de años. Son coetáneas de los grandes dinosaurios. Es más, son ellas mismas las últimas representantes de la estirpe de los dinosaurios. Y, sin embargo, aún atesoran algunos misterios insoldables. Muchos de ellos están ahora más cerca de resolverse, después de que un equipo de instituciones tan dispares como la Smithsonian Institution, la Universidad de Copenhage, la Universidad de California en Santa Cruz y otros 100 organismos internacionales anunciaran ayer la publicación del genoma completo de 363 especies aviares, el mayor catálogo de información genética jamás recopilado de estos animales. 267 referencias nunca antes habían sido secuenciadas.

Desde su origen, las aves y sus descendientes se han adaptado a una amplia variedad de nichos ecológicos, hábitats y climas. Se han generado individuos tan dispares como el minúsculo colibrí o el pesado cóndor. Hay aves voladoras y otras que no alzan el vuelo; depredadoras y presas; con interés comercial y exóticas salvajes. Se cree que existen más de 10.000 especies pero con este anuncio publicado en la revista Nature se puede decir que estamos muy cerca de identificar la información genética de casi todas ellas.

De hecho, los datos publicados cubren prácticamente el 92 por 100 de toda la variabilidad de la familia aviar, desde las gallinas de corral hasta especímenes tan raros como la polluela de Henderson, que solo habita en una pequeña isla del Pacífico. La información recopilada durante años de investigación se pondrá a disposición de la comunidad científica de manera gratuita dentro del llamado Proyecto 10.000 genomas, una inmensa colaboración internacional que pretende tener el ADN de todas las aves existentes.

El objetivo de esta aventura no es solo comprender mejor las relaciones de filogenia entre todos estos animales a los que vulgarmente llamamos “pájaros” sino también entender mejor el origen de otros vertebrados y aprender a mejorar su protección, su explotación y sus usos humanos. El tamaño el reto es descomunal. Se ha requerido el trabajo conjunto de 150 ornitólogos, biólogos moleculares e informáticos para procesar los 17 billones de pares de bases (letras moleculares) que contienen los genomas de la diferentes familias de ave.

El 40 por 100 de todos los genes se han obtenido a partir de muestras de tejido conservadas en el Museo Nacional de Historia Natural de Estados Unidos que cuenta con uno de los bancos de genes más ambiciosos del mundo. Es una suerte de Arca de Noé donde desde 1986 se recopilan ejemplares de todas las especies del planeta con el fin de preservar su riqueza genética. Pero, ¿para qué sirve este gigantesco mapa de AND aviar? Lejos de tratarse de una mera pulsión coleccionista, los autores de la publicación explican que «con esta información dotamos a los biólogos de valiosas herramientas para entender la evolución de una especie, las razones de su declive y el modo de conservarla o recuperarla en su caso».

Los genes ahora catalogados guardan información sobre las debilidades de un animal, por ejemplo; las razones por las que deja de reproducirse en un área determinado o no se adapta a un cambio de temperaturas. Pero es que, además, identificar secuencias genéticas que llevan millones de años conservadas en el seno de una especie animal permite a los investigadores detectar qué partes del genoma son responsables del control de funciones básicas. «Algo que no ha variado durante milenios debe de ser importante para la naturaleza», explica Benedicto Paten, uno de los investigadores del consorcio.

Las relaciones entre las aves y otros vertebrados ayudarán a entender la evolución de más tipos de animales. Este catálogo abre la puerta a un estudio más amplio de todos los vertebrados. Será una herramienta de valor para su uso en centros de conservación. Un libro de instrucciones para mejorar el cuidado de los animales más sensibles a futuras extinciones.