Sociedad

El extraordinario oído de Ana Torroja que la ciencia trata de entender

Solo una de cada 10 000 personas tiene oído absoluto, y Ana Torroja es una de ellas. Esta extraordinaria habilidad se asocia con el talento musical, pero la ciencia aún trata de comprenderla.

Ana Torroja cantando al micrófono
Ana Torroja (imagen de archivo) FOTO: La Razón La Razón

Si tus conciertos matutinos en la ducha no agradan del todo al vecindario, a lo mejor te preguntas por qué no cantas como Ana Torroja. O como Mariah Carey, Stevie Wonder, Barbra Streisand… Puede, incluso, que hayas decidido indagar y hayas encontrado una razón que te parezca convincente: no tienes oído absoluto.

Es una característica muy poco frecuente que solo posee una de cada 10 000 personas, según algunas estimaciones. Pero muchas de las voces icónicas, como las que mencionábamos anteriormente, lo poseen, por eso la asociación entre oído absoluto y talento musical se antoja inevitable.

Si tú perteneces a la mayoría de personas sin esta cualidad, no sabrás identificar qué notas canta el pajarito que te despierta por las mañanas, ni en qué tonalidad está tu canción favorita de Mecano. Tampoco tendrás idea de si la nota que emite el claxon de tu coche es un do, un sol o un fa sostenido, y probablemente no te sorprenderías si variara de un día para otro.

Por el contrario, las personas que tienen oído absoluto saben identificar las notas musicales con solo escucharlas, sin necesidad de referencia alguna. Algunas, incluso, son capaces de cantar la nota que les pidas solamente nombrándola.

Mucho más común, sin embargo, es el oído relativo. Si suena una nota inicial (normalmente un la) que hace de referencia, a partir de ella es mucho más fácil nombrar cualquier nota que suene después, o cantar la nota que se pida. Esta habilidad es esencial en música, y gran parte de la educación musical va orientada a desarrollarla.

La infancia es determinante

Pero, ¿por qué algunas personas tienen oído absoluto y otras no? Sobre todo, ¿podemos aprender a tener oído absoluto? Muchas personas se han hecho esta pregunta, y desde el siglo XIX se ha tratado de estudiar este fenómeno científicamente.

La clave, al parecer, no está en el sistema auditivo. Los órganos y nervios que permiten que oigamos son iguales, tanto física como funcionalmente, en personas con oído absoluto y sin él. Indagando más profundamente, algunos estudios han encontrado variaciones genéticas que podrían contribuir al oído absoluto. Se basan en que este fenómeno es más frecuente entre personas de ascendencia asiática oriental que norteamericana.

Sin embargo, trabajos posteriores encuentran otra explicación para esta tendencia. Entre las personas de origen asiático, el oído absoluto solo es más común en aquellas que han vivido los primeros años de su vida en Asia oriental. Las personas de ascendencia asiática que crecen en Estados Unidos no muestran una incidencia superior de oído absoluto.

Esto podría indicar que la experiencia en la infancia juega un papel más relevante que la genética (aunque la función de la genética no está totalmente descartada). El hecho de que muchas de las lenguas habladas en el este de Asia sean tonales refuerza esta idea: si la altura del sonido puede determinar el significado de una palabra, es esperable que quienes crecen hablando lenguas tonales tengan una mayor sensibilidad a las alturas de las notas.

Pastillas para aprender

Efectivamente, la educación musical desde una edad temprana se presenta como un factor relevante (aunque no suficiente). El oído absoluto es mucho más común entre personas con formación musical que sin ella, especialmente si la formación ocurre antes de los cinco o seis años.

De hecho, se cree que existe un periodo crítico de desarrollo auditivo en el que se podría adquirir el oído absoluto. Después de este periodo, las estrategias cognitivas cambian y favorecen la percepción de relaciones entre características, en lugar de fijarse en las características de manera individual. Bajo esta perspectiva, el aprendizaje es determinante. Sin embargo, no hay consenso sobre si el entrenamiento otorga la capacidad de nombrar notas sin referencia o si la ausencia de él provoca que esta capacidad se pierda en favor del oído relativo.

Algunos experimentos, incluso, han intentado reabrir ese periodo crítico de aprendizaje. Para ello, un estudio utilizó un medicamento comúnmente usado contra la epilepsia. Se comprobó que las personas adultas tratadas con el medicamento eran capaces de identificar la altura de los sonidos mejor que las personas tratadas con un placebo.

Entonces, suponiendo que no hayamos tenido formación musical antes de los seis años, y que no hayamos crecido hablando lenguas tonales, ¿estamos a tiempo de adquirir el oído absoluto?

Memoria musical

Aunque no cuenta estrictamente como oído absoluto, hay una habilidad relacionada que se da independientemente de la formación musical. No sería raro que, aunque no sepas nombrar las notas de tu canción favorita de Mecano, siempre la cantes en la misma tonalidad. Es decir, probablemente cantes las mismas notas que Ana Torroja, y te sorprenda si escuchas una versión mucho más grave o más aguda que la original. No todo el mundo tiene esta capacidad, pero no hay relación entre quienes sí la tienen y la formación musical.

Pero, además, ha habido experimentos que muestran que el oído absoluto se puede adquirir. Uno de ellos seleccionó a estudiantes de universidad sin oído absoluto, y con diversos grados de formación musical.

El experimento consistía en identificar por su nombre las notas aisladas que sonaban al piano. En la primera parte, de entrenamiento, tras recibir la respuesta se informaba a cada participante si el nombre era correcto, y se volvía a tocar la nota. Este ejercicio se realizó con una serie de 180 notas. En la segunda parte, de evaluación, los resultados eran notablemente mejores gracias al entrenamiento.

Es más, la fase de evaluación se repitió varios meses más tarde para comprobar si el entrenamiento era duradero. Aunque se notó un cierto empeoramiento en la habilidad de nombrar notas, en general esta capacidad se retuvo con bastante éxito.

Con todo, no está claro si el oído absoluto aprendido en la edad adulta es igual de fiable que el que se adquiere en la infancia. Pero esto no debería ser motivo de desesperación para quien aspire a sacar sus canciones de la ducha y llevarlas al escenario.

Si bien es cierto que muchas de las voces musicales más celebradas tienen oído absoluto, esta cualidad no tiene por qué ser causa de su éxito. La clave, más bien, podría estar en la formación musical temprana. Sin ella es difícil desarrollar oído absoluto, y además es un gran apoyo para una carrera musical.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • El vínculo entre oído absoluto y talento musical es tan fuerte que se llega a atribuir esta característica a personas que no la tienen. Este es el caso de Amaia Romero, a quien, a pesar de sus declaraciones, se le sigue asociando con esta cualidad.
  • Aunque el oído absoluto es una característica muy poco frecuente entre humanos, no es tan rara en algunos animales. Muchas aves cantoras tienen esta habilidad, y a veces son incapaces de reconocer los cantos que no están en la tonalidad habitual. Es decir, tienen oído absoluto, pero no relativo. Los lobos también reconocen a otros lobos por la altura del sonido de su llamada, al igual que algunos roedores.

REFERENCIAS (MLA):