Un canto de ballenas para seguir adelante

Descubren que las ballenas azules cantan durante el día mientras hacen la migración

Imagine que escucha un nuevo idioma, pero no sabe nada sobre el significado de sus palabras. Si quiere aprenderlo, el único remedio será escuchar muchas palabras diferentes y ver a sus hablantes usarlas en el día a día. De este modo, puede tener la esperanza de empezar a asociar los diferentes sonidos que escucha con significados concretos.

Esta aproximación es la que hacen los biólogos marinos respecto al canto de las ballenas. Varios equipos de investigación se dedican a grabar los cantos de diferentes especies de ballenas y analizarlos en busca de variaciones y vocalizaciones, que actúen de manera similar a nuestras palabras.

Gracias a estas grabaciones hemos aprendido que hay una gran variedad de cantos diferentes que pueden emitir. Estas diferencias son entre especies, entre momentos de vida de la ballena, e incluso dependen de dónde vive la ballena. Es como si tuvieran su propia versión de acentos e idiomas. Si dos ballenas se cruzan pueden llegar a no entenderse, incluso si son de la misma especie, por usar cantos regionales diferentes.

Pero en este estudio de su lenguaje queda una asignatura pendiente, conocer el significado y función de cada canto. Para lograrlo, es necesario estudiar la conducta de las ballenas cada día, y comprobar en qué situaciones emiten uno u otro sonido. Podemos usar grabaciones de reservas marinas, pero ese estado de semicautiverio puede llegar a afectar a los sonidos que emiten, por lo que lo ideal sería espiarlas en su hábitat natural. El problema es que algunas de las especies son difíciles de encontrar. Por ejemplo, se calcula que hay sólo entre 5000 y 12000 ejemplares de ballenas azules en todo el mundo.

Pero sabemos dónde hay algunas de estas ballenas azules, y eso nos ha permitido aprender algo sobre ellas. El último estudio al respecto ha sido publicado hoy por biólogos marinos de la Universidad de Stanford. Han descubierto que los cantos de las ballenas azules cambian durante sus fases de migración, algo que permitiría conocer mejor su lenguaje y rastrearlas en el mar.

Dia y noche

Las ballenas azules son una especie nómada. Viven en grupos de aproximadamente dos mil ballenas, y su vida pasa por dos etapas que se alternan constantemente: la etapa de alimentación y la etapa de migración. Durante la temporada de alimentación, las ballenas permanecen en una zona de temperaturas templadas y ricas en krill, su principal alimento. Allí, su objetivo es comer todo lo que puedan y reservar la máxima energía, llegando a consumir hasta cinco toneladas de krill al día.

Cuando las temperaturas se vuelven frías y el krill escasea, llega la etapa de migración. Durante la misma se desplazan a lo largo de miles de kilómetros en busca de aguas más cálidas. Debido a los pocos grupos de ballenas azules encontradas, no conocemos exactamente estas rutas de migración. De la única que estamos seguros es la ruta que comienza en la costa este de Estados Unidos hasta Centroamérica. Un grupo de ballenas azules sigue esta ruta hacia el sur cada invierno y vuelven al norte en el siguiente verano. Es precisamente este grupo el que ha sido estudiado por los investigadores de Stanford durante varios años.

El equipo colaboró con varias reservas para rastrear este grupo, atando sensores a algunas de ellas. Gracias a estas sondas, ha sido posible conocer de manera exacta la localización del grupo de ballenas, su alimentación y los cantos que emitían. Pacientemente, los científicos llevaban desde 2015 recogiendo datos de cada migración, esperando encontrar patrones útiles en sus cantos y comportamientos.

Al comprobar los sonidos registrados, descubrieron algo inesperado. Los cantos eran diferentes entre la etapa de migración y la de alimentación. Pero la diferencia no residía en la tonalidad del canto, sino en el momento del día que lo emitían. Durante la fase de alimentación, las ballenas azules comen de día y cantan de noche. En la fase de migración es justo al revés, y se puede oír sus cantos durante las horas de sol.

Esta diferencia entre día y noche ya había sido notada por otros investigadores y en otras especies de ballenas, pero no se sabía el motivo exacto. Gracias a este estudio, se ha podido confirmar que justo esas diferencias provienen de la fase de migración, y que las ballenas empiezan a cantar de noche al prepararse para la gran migración.

Normalmente, los biólogos marinos que estudian el canto de las ballenas azules siempre consideran que su función principal es el cortejo de los machos, pero este descubrimiento abre una nueva posibilidad. Si se confirma el resultado, las ballenas azules pueden usar su lenguaje para comunicar conductas colectivas y coordinarse dentro del grupo. El canto migratorio es una señal de que deben seguir moviéndose, y seguramente ayude a que no puedan perderse durante el viaje. Les permite avanzar todas juntas ante los peligros del océano.

Este estudio nos permite conocer mejor el lenguaje de las ballenas, pero también se plantea aplicar este conocimiento para buscar las rutas de migración de las ballenas azules a través de los océanos. El sonido que emiten las ballenas puede viajar largas distancias en el agua y ser recogidas por estaciones lejanas. Si escogemos correctamente la hora del día, podremos sintonizar a las ballenas azules durante su migración y conocer su localización. De este modo, sería posible descifrar las rutas migratorias de estas ballenas y poder protegerlas de posibles cazadores en su momento más delicado.

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REFERENCIAS:

  • Oestreich, William K., et al. “Report Animal-Borne Metrics Enable Acoustic Detection of Blue Whale Migration Animal-Borne Metrics Enable Acoustic Detection of Blue Whale Migration.” Current Biology, Elsevier Ltd., 2020