Detenidas doce personas por cultivar marihuana en viviendas ocupadas

El valor de los efectos intervenidos supera el millón de euros

La Guardia Civil de Alicante ha desarticulado una banda criminal dedicada al tráfico de drogas que operaba en la Vega Baja. Han sido localizadas cinco plantaciones de marihuana en viviendas que previamente ocupaban y se ha intervenido gran cantidad de dinero, vehículos de alta gama y otros artículos de lujo.

Han sido detenidas 12 personas de origen español, cubano y colombiano, de entre 21 y 51 años. De los detenidos, ocho son hombres y cuatro mujeres. Entre ellos guardan estrechos lazos familiares y de amistad. Se les imputan varios delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, usurpación de vivienda, falsedad documental, defraudación de fluido eléctrico, daños y pertenencia a organización criminal.

Tras su puesta a disposición judicial, siete de ellos han ingresado en prisión sin fianza. Los otros cinco han quedado en libertad con medidas cautelares

Fue la denuncia de un ciudadano a finales del mes de enero por la ocupación de una vivienda en la localidad de San Miguel de Salinas, la que puso en alerta al Equipo de Policía Judicial del Pilar de la Horadada. Al realizar el informe técnico pericial de la casa ocupada, y que en el momento de la denuncia ya se encontraba desalojada, los agentes sospecharon que había estado destinada al cultivo de marihuana. Iniciaron las averiguaciones y pronto constataron sus sospechas. Se inició una compleja investigación que ha durado varios meses debido al escrupuloso modo de operar empleado por la banda.

Localizaban viviendas desocupadas en distintas localidades de la Vega Baja y se aseguraban de que los propietarios iban a tardar en darse cuenta de que las habían ocupado. Elegían viviendas de gran tamaño, con varias plantas, con suficiente espacio exterior y con piscina. Expedían un contrato de alquiler falso, con identidades extranjeras, que utilizaban para poder dar de alta algunos suministros. Una vez que se instalaban en ellas, realizaban reformas para su propia comodidad.

En el entramado de la banda, dos de los autores eran los encargados de realizar las instalaciones de abastecimiento de luz y agua, y de acondicionar las estancias para llevar a cabo el cultivo interior de marihuana, asesorados por uno de los miembros, que poseía estudios de agronomía.

El cultivo interior de marihuana o cultivo indoor, se caracteriza porque se pueden controlar las características de la plantación como si se tratara de un laboratorio y porque permite obtener una cosecha abundante en un periodo corto de tiempo. Sin embargo, requiere de unos conocimientos técnicos exhaustivos.

Los dos cabecillas, dos varones de 23 y 28 años, eran el nexo de unión del resto del grupo. Se encargaban de planificar la logística. Dirigían el abastecimiento de material y montaje y supervisaban el estado de las plantaciones. El resto de los implicados, llevaban a cabo las labores de jardinería y custodia de las plantaciones. Los de más confianza, eran los elegidos por los cabecillas para realizar el transporte de la marihuana recolectada. La droga cultivada era envasada y distribuida dentro del territorio nacional.

Dormían con un permanente estado de vigía. Tenían contratados servicios de alarma y video vigilancia, guardaban en la mesita de noche todo tipo de armas para que no se les pudiera pillar por sorpresa y tenían salas acondicionadas como gimnasio para mantenerse en plena forma. En cada vivienda, había perros de raza potencialmente peligrosa.

Otra de las características del grupo, era el gusto por lo exquisito. En las neveras, encimeras, botelleros y armarios de las cocinas de las viviendas de los cabecillas, fueron localizadas cientos de botellas de champán de una prestigiosa marca. Los armarios estaban repletos de ropa de marca y artículos de joyería. La decoración de las viviendas era muy ostentosa. Se podían observar fotos de diversas reuniones en restaurantes y hoteles de lujo.

Se han realizado un total de ocho registros en las localidades de San Miguel de Salinas, Rojales y Orihuela Costa, en los que se han localizado cinco plantaciones de marihuana. Cada una de las plantaciones, albergaba alrededor de seiscientas plantas. En tres de las viviendas donde han sido halladas las plantaciones, residían bebés de entre 2 y 22 meses.

El total de la droga incautada durante la operación ha sido: 2.953 plantas de marihuana maduras, 1.628 gramos de cogollos ya envasados para su distribución, así como varias dosis de cocaína, MDMA y aceite de hachís para el consumo propio de la banda. El valor en el mercado negro de la marihuana intervenida habría alcanzado los 60.000 euros.

Han sido además intervenidos 45.000 euros; 4.000 libras; cinco turismos de alta gama; dos furgonetas que empleaban para el trasporte de materiales para el montaje de las plantaciones y la marihuana recolectada; dos motos de agua; un barco; varios teléfonos móviles; un micro teléfono; una pistola detonadora; dos pistolas eléctricas tipo táser; una katana; un machete; y numerosos relojes de alta joyería de una reconocida marca.