El sector de la indumentaria fallera emula su muerte si no se celebran en 2021

Doscientos indumentaristas, orfebres, profesionales de telares y artesanos han marchado esta mañana en señal de luto

Docenas de miembros del sector de la indumentaria valenciana han recorrido Valencia esta mañana en una manifestación silenciosa a modo de marcha fúnebre en la que, vestidos de negro y con crespones, han emulado la muerte de un sector que ya ha perdido el 99 por ciento de facturación y que desaparecerá si no hay Fallas en 2021.

Convocados por la Asociación de Comercio de Indumentaria Valenciana (Asciva) y bajo el lema “La indumentaria también es Patrimonio, se muere”, unos doscientos indumentaristas, orfebres, profesionales de telares y artesanos han marchado en señal de luto hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento ante el Consistorio.

Con mascarillas también negras, y camisetas y carteles con el mismo lema de la marcha, la movilización ha empezado en la plaza de San Agustín con un cartel de cabecera con la misma frase y con sus integrantes en filas de tres personas y respetando entre cada una la distancia de seguridad.

En el interior de la marcha se ha podido ver otra pancarta en la que se reivindican “subvenciones justas”, “un comunicado oficial con programa y opciones previstas para las Fallas de 2021” y “concursos públicos con claridad y transparencia”.

La presidenta de Asciva, Irene Sancho, ha explicado que se han movilizado porque necesitan “un poco de voz” y que dejen de “ningunearlos”, les comprendan y entiendan que la situación “está siendo muy complicada” para el sector.

Ha explicado que la facturación respecto al año pasado “ha descendido un 99 por ciento”, lo que hace que el estado de las indumentaria valenciana sea “muy crítico”.

Sancho ha asegurado que tras oír a la consellera de Sanidad, Ana Barceló, decir que no era razonable celebrar las Fallas, se desmoralizaron aunque el concejal de Cultura Festiva, Carlos Galiana, matizó luego que no podrán celebrarse como se conocen pero sí con restricciones.

Amparo Morelló, propietaria de una tienda de indumentaria valenciana, ha refrendado a EFE que su situación es “un poco complicada porque la gente tiene miedo a gastar porque no sabe si va a haber Fallas y algunos se han quedado con cosas nuevas” porque no se celebraron las anteriores.

“Estamos intentando aguantar por lo menos hasta que llegue Fallas para ver si se pueden hacer. Tenemos esperanza. Está claro que no se podrán hacer como siempre porque estamos en una pandemia pero hay alternativas para poder realizarlas”, ha asegurado la indumentarista.

La propietaria de la tienda de indumentaria Sendra, Sandra Messeguer, ha confirmado a EFe que están “muy mal” porque no tiene ni encargos ni clientes y “en la tienda no se abre la puerta para recibir a clientes, es una desesperación”.

“Queremos que nuestra fiesta se pueda celebrar aunque sea con las medidas más pequeñas y si se puede sanitariamente, ir añadiendo. Pero ahora mismo queremos aguantar a ver cómo va la situación más adelante y ojalá se pueda arreglar y estemos toda las tiendas abiertas”, ha concluido.