La soledad de las librerías

La tendencia en toda Europa es que las librerías cierren, aunque hoy se lea más que nunca. El e-book avanza lentamente y otros sistemas de compra. El confinamiento por el Covid-19 ha sido un golpe más

Librerías en la Unión europea
situación actual de las libreríasJosé Maluenda

Los más optimistas –embebidos por esas bibliotecas que, según Borges, eran lo más parecido al Paraíso– creen que el libro en papel no desaparecerá nunca. Es posible que sea así, si nos guiamos por la tendencia que sigue el libro electrónico, aunque hay novedades que deberán tenerse en cuenta. Es cierto que la cuota de e-books sobre el total del libro en España es solo del 5,2%, sin embargo, cuando se producen grandes lanzamientos y novedades de autores conocidos, el libro electrónico aumenta las ventas entre el 15% y el 25%. De la facturación editorial total, que en 2018 fue de 2.363 millones de euros, 84,3 millones corresponde al formato electrónico, de los que el 62,4% son del mercado español y el resto de América Latina y EEUU. Sin embargo, desde que empezó el confinamiento en marzo y durante todo el mes de abril, la venta de libro electrónico se ha incrementado un 50% y el préstamo digital en bibliotecas un 30%, según la distribuidora especializada en e-books Libranda. La incógnita es saber si esta tendencia es circunstancial o si, por el contrario, afianzará el crecimiento digital. Los editores calculan que la facturación por la crisis del Covid-19 caerá un 50%, lo que repercutirá en uno de los eslabones más débiles de la cadena: las librerías. En España se da, además, una paradoja: aun siendo el país europeo con más librerías (5.480) y habiendo aumentado en los últimos años el índice de lectura, declarándose un 68,5% de la población lector habitual –índice que las mujeres superan en 12 puntos– y que ha subido un 1,3% respecto al último año y más de 8 puntos desde 2010, mientras que la librerías han caído 16,2 %. Es una tendencia general en toda Europa. A pesar de ello, siguen el principal canal de venta (35,2% del total), seguido de cadenas de librerías (Casa del Libro, Fnac, Corte Inglés, un 17,8%); hipermercados (8,2%) y venta a través de internet (1%). Se seguirán leyendo libros, se elucubrará sobre su desaparición apocalíptica, pero, con toda seguridad, seguirán entre nosotros.