Alfonso XIII, el último rey que se marchó de España

La crisis social y económica erosionó su popularidad

Alfonso XIII, un monarca de carácter abierto y avanzado para su tiempo, pero que tuvo que marcharse de nuestro país

Era el 14 de abril y Alfonso XIII condujo hasta Cartagena. Allí comenzaba un exilio que le llevaría, primero, a Roma, después a Francia y de allí a una multitud de países. Cuando salió del Palacio Real solo le acompañaba un almirante. Hay que imaginarlo, a última hora del día, con la espalda encorvada y todavía con los gritos de una multitud que lo había despreciado a voz en grita desde las calles y las plazas. Durante el día había tenido que escuchar cómo vilipendiaban su nombre y su cargo. Pero esas últimas horas de la jornada, antes de que España se entregara a la Segunda República, era un monarca con título, pero ya sin trono; un rey sin país, como aventuraban algunas novelas medievales teñidas de romanticismo. Mientras él tomaba el camino hacia la costa española, sin su familia, con la única escolta que un puñado de guardias civiles que le seguían en otro coche, debió pensar qué había sucedido para acabar en semejante situación. Cuando embarcó en el aquel crucero que lo llevaría lejos de su país (ya no volvería jamás a la capital), el trono de España estaba condenado a estar vacío hasta la muerte de Franco. Todavía quedaba por delante largas décadas.

Alrededor de este hecho existen varias argumentaciones. Una asegura que Alfonso XIII se va porque desea evitar un derramamiento de sangre, pero esa decisión carece del sustento de otras. Los historiadores coinciden en señalar tres razones: la primera fue su alianza con Miguel Primo de Rivera, que daría lugar a una dictadura de diez años que enfadaría a muchos intelectuales españoles y que pondría ya a gran parte de la opinión pública en su contra, sobre todo debido a algún desastre militar en Marruecos; la segunda es de índole económica: la crisis que azotaba España, a pesar de que se mantuvo apartada de la Primera Guerra Mundial, y el desorden política y social que imperaba en ese momento.