Mujeres en la cultura: solo un 31% ocupa altos cargos dentro de las artes escénicas

Un estudio presentado por la asociación Clásicas y Modernas, en colaboración con la Fundación SGAE, señala la brecha de género en la escena española

Justo cuando parecía que el #MeToo y otros movimientos afines habían puesto encima de la mesa, y con prioridad, el debate sobre la paridad y la inclusión en la cultura de masas, la pandemia ha hecho que se tambaleen los cimientos de una industria siempre en el filo de la navaja. En esta línea se han expresado las responsables de la asociación Clásicas y Modernas que, con el apoyo de la Fundación SGAE, han presentado el informe anual sobre las mujeres en las artes escénicas.

Para Carme Portacelli, directora en el Instituto del Teatro de Barcelona, todo lo provocado por la covid-19, “no ha hecho más que agravar” la precaria situación de la mujer en el sector. “No se trata de que no nos quieran, es que no nos ven. Somos invisibles para el gran público o la crítica”, explicaba antes de añadir: “Por ejemplo, cuando yo entré en el Teatro Español, pudimos subir la asistencia del 28 al 67% y todo ello siguiendo políticas de paridad. Debemos exigir al Gobierno que empiece a aplicar la Ley de Igualdad de Género y a castigar a quien no la cumpla”.

Así lo confirma el documento presentado a través de seminario web, del que se extraen conclusiones como que un 22% de las producciones han sido escritas por mujeres o que apenas un 4% de las composiciones musicales han tenido a una mujer como directora de orquesta. Si bien, como afirman desde la asociación, más de un 90% de los especialistas en coreografía en España son mujeres, el porcentaje de responsables en la escena nacional apenas sobrepasa el 50%. O lo que es lo mismo: si 9 de cada 10 coreógrafos en España son mujeres, solo la mitad consigue llegar a un puesto de relevancia.

Sobre el conocido como techo de cristal, o la imposibilidad sistémica de las mujeres para acceder a cargos de responsabilidad dentro de las instituciones, el informe revela que ocupan un 31% de los puestos de dirección. La dramaturga y gestora cultural Margarita Borja, hizo también hincapié en la situación de las mujeres en la música, señalando que son “las más perjudicadas” ya que no solo no ha aumentado su presencia, si no que se ha visto gravemente dañada. El estudio también aporta que después de una década de Ley, en la que “las mujeres avanzan regularmente en cualificación y especialidades”, este análisis sigue situándolas en una franja de participación de cuatro a 31 puntos, por debajo del “equilibrio paritario” que establece un mínimo del 40% y un máximo del 60% de cada sexo.

Frente a los datos negativos del informe, se contraponen los del Teatro Rialto de Valencia. En esta sede, la responsabilidad de dirección ya opera según los parámetros de la Ley de Igualdad y tanto la autoría como el número de adaptaciones se reparte con equidad. Así, las obras creadas por mujeres suben un 10% respecto al informe del año pasado, una cifra que se equipara a los “buenos datos” del teatro gallego. En la red pública, las directoras de escena ya suponen un 56% del total. Señalando que “aún queda mucho por hacer y por luchar”, las caras visibles de Clásicas y Modernas han confirmado la inclusión de las artistas de circo y han prometido que también intentarán dar visibilidad al de las magas, un sector en auge.