Las otras «patrias» de ETA

Tras el éxito de la serie de Aitor Gabilondo, Zinemaldia acogió ayer varias cintas que giran sobre la banda terrorista, aunque desde ángulos opuestos: «¿Dónde está Mikel?», «Caminho Longe» y «El desafío: ETA»

No todo iba a ser «Patria». Los más de 40 años de actividad armada de la banda terrorista ETA y las 854 víctimas dejadas a su paso no se pueden cerrar con una serie por muy buena que sea. Precedida, no olvidemos, de un libro extraordinario. Ya al principio del Festival de San Sebastián, avisaba Aitor Gabilondo, director de la ficción, que el objetivo del proyecto no era otro que «abrir el debate». No supo, o no quiso, especificar el camino a seguir ni los temas sobre los que sostener la charla, pero sí insistió en que se hablase. Cuanto más, mejor. Y que fuera para lograr un «relato colectivo y múltiple» con el que no se dejara a nadie atrás.

Si hace menos de un año, Jon Sistiaga presentaba «ETA: el final del silencio», en el que víctimas y verdugos se sentaban en la misma mesa sin rencores, y, en la pasada primavera, Mariano Barroso lanzaba «La línea invisible», una serie sobre la primera muerte a manos de los etarras, ayer, la muestra de cine acogía la presentación del que anuncian como «el documental definitivo» sobre el tema, «El desafío: ETA». Entre el «cast», la producción de Amazon Prime que se estrenará el 30 de octubre cuenta, de primeras, con los cuatro ex presidentes de Gobierno vivos, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Y, además, con miembros de la Casa Real, agentes, ex lehendakaris, periodistas y, por supuesto, víctimas y verdugos de la barbarie que se alargó durante medio siglo. En total, 83 testimonios que conducirán un documental de ocho episodios con base en el libro del coronel de la Guardia Civil Manuel Sánchez Corbí, «Historia de un desafío».

Hugo Stuven («Anomalous», «Solo»), como director, encabeza la serie con la idea clara de que la historia se cuente «a través de sus protagonistas y no mediante una voz en off para darle una mayor veracidad», la palabra –cuentan los productores– que ha obsesionado a todo el equipo. Solo así se podía hacer llegar al espectador el mismo efecto que las palabras han tenido sobre los miembros del rodaje: «Cuando escuchas a muchos de ellos, te rompes por dentro. Se te hace un nudo en el estómago», anticipan.

El arco de tiempo que engloba «El desafío» es tan sencillo como amplio: todo. De 1968 hasta 2018, «describe todos los atentados en España durante los últimos 50 años y cómo la Guardia Civil ha afrontado esta lucha», confiesa Luis Vela, productor. De esta manera, aseguran que no se ha hecho para «dar lecciones a nadie», sino para contar lo sucedido y para que tenga «mucha repercusión, sobre todo, entre los jóvenes». También pretende Vela que no se genere demasiada controversia, «aunque, siendo sensatos, la va a haber. Hay testimonios muy duro. Hhemos llorado todos mucho y eso va a crear polémica. Incluye conversaciones con el mundo abertzale, con fundadores de ETA y hasta con personas que creen que tiene que continuar la lucha armada. Y presidentes con posturas totalmente diferentes», comenta el productor en el Kursaal junto a Zurriola.

La grabación, afirman, no ha obviado ningún hecho. También se han abordado los GAL, incluso con Felipe González «porque lo importante es que no se dejara nada atrás, así que aparece alguna crítica hacia el Gobierno y la Guardia Civil. Lo fundamental en todo momento ha sido que fuera veraz. Cada capítulo va a más, se vuelve un poco más frenético con imágenes de las operaciones. Y, al final, es un documental plural donde lo que queremos es que lo cuenten ellos –apunta Stuven–. Pero, sin querer, te pones en ese poso del dolor».

Otra de las cintas que ocupa estos días la actualidad de San Sebastián es «Caminho longo», la continuación de «Sagarren tempo» (2010), el filme en el que el ex militante de ETA Alfonso Etxegarai relataba las vivencias durante su deportación en Santo Tomé y Príncipe. Una década después de aquello, Josu Martínez y Txaber Larreategi vuelven a poner el foco en el protagonista para contar su salida de la isla africana. La película recoge la preparación del viaje de vuelta a Europa (Iparralde, Francia) en unas condiciones legales que no quedan aclaradas.

Sin embargo, «Caminho longe» quiere apuntar hacia una figura importante en la vida de Etxegarai, su compañera, Kristiane Etxaluz: «Queríamos contar la historia de ambos. Hacer un filme de personajes y no de una deportación. Dos figuras muy diferentes que afrontan la situación con lecturas bien diferenciadas», explican los directores de una producción en la que es la pareja la que toma la palabra en lugar de imágenes enlatadas.

Por su parte, Amaia Merino presentó, dentro del apartado Zinemira, «¿Dónde está Mikel?», un relato de la desaparición, en 1985, de un joven navarro detenido por la Guardia Civil que fue encontrado sin vida. Durante los 20 días que Mikel Zabalza estuvo desaparecido, la desconfianza de la sociedad vasca hacia la versión oficial desembocó en grandes protestas y en un estallido social cuando finalmente su cuerpo apareció flotando en las aguas del río Bidasoa. A pesar del convencimiento de que Zabalza había muerto torturado, nunca nadie fue juzgado ni castigado por estos hechos. A dos meses de que se cumplan 35 años de su muerte, su familia continúa exigiendo la verdad.