Crítica de “Nación cautiva”: ¿Nos gobiernan marcianos? ★★★✩✩

Director: Rupert Wyatt. Guión: Erika Beeney y R. Wyatt. Intérpretes: John Goodman, Ashton Sanders, Vera Farmiga, Madeline Brewer. EE.UU. 2020. Duración: 109 min. Ciencia ficción.

Aunque lo parezca en ocasiones, no, nuestros legisladores no son marcianos... No del todo o todavía. Pero, en un futuro parece que próximo, Rupert Wyatt dice que sí, que nuestra atormentada y enferma Tierra será ocupada por los alienígenas y que, unos años después, la humanidad se dividirá en dos bandos, lo que menos nos extraña de todo: uno trata de mantener la paz en lo posible con los nuevos gobernantes y el otro rechaza la conquista extraterrestre y forma la resistencia. Los enemigos, que viven debajo de la tierra, han conseguido además que la brecha entre ricos y pobres resulte aún mayor, e, incluso, que muchísimos hombres y mujeres decidan participar en la próxima Manifestación por la Unidad para demostrarles a los vencedores su apoyo aunque por diferentes causas.

Posee esta claustrofóbica, oscura y embarullada, sobre todo, en el tramo final, película un claro trasfondo político («esto es una guerra entre la democracia y la anarquía», dicen en el filme), de ahí su escasa pirotecnia y que precisamente no abunden las escenas de acción al uso protagonizadas por los nuevos amos del planeta. Una modesta producción, en fin, más cerca del trhiller que de la ciencia ficción y en la que el siempre sólido John Goodman, como el agente de policía al que le toca mediar entre unos y otros mientras visita a una enigmática mujer (Vera Farmiga) con la que comparte un pasado clave en la historia, intenta inyectar su pesimismo y desencanto a una película que profundiza poco en los personajes pero que decide dejarnos un mensaje esperanzador. Y eso, en tiempos de otras terribles invasiones invisibles, ya es mucho.

Lo mejor

La idea de combinar ciencia ficción y thriller político para criticar los totalitarismos.

Lo peor

Resulta por tramos bastante confusa, y prometía más de lo que finalmente consigue.