El Prado comenzará las obras del Salón de Reinos este año y reordenará su colección permanente

La línea de crédito para la ampliación de la pinacoteca es de 36 millones de euros y, si no existen retrasos, se inaugurará en 2025

Reapertura del Museo del Prado
Las obras "Saturno devorando a su hijo" de Rubens (i) y Francisco de Goya (d) se expusieron juntas por primera vez en la muestra "Reencuentro", un espectacular montaje de las obras más emblemáticas del Museo del Prado que ahora servirá de inspiración para la reordenación de su colecciónBallesterosEFE

El Museo del Prado acometerá este año algunos proyectos importantes. A lo largo de este invierno, aprovechando la escasa asistencia y los espacios aforados debido a la Covid, tiene previsto la reordenación de la colección permanente. La pinacoteca ha tomado buena cuenta del éxito de “Reencuentro”, la exposición que reabría sus salas después del confinamiento. La muestra no solo era un repaso por los grandes “hitos” de sus fondos sino, según ha reconocido su director, Miguel Falomir, también un banco de pruebas de algunas ideas que van a retomar para la nueva presentación de sus obras y que en ese momento fueron muy bien recibidas por el público y los críticos. El motivo no se debe a “ningún capricho”, como se ha recalcado, sino que está alentado por un intento modernizador y para deshacerse de algunos criterios museográficos y cronológicos demasiado “férreos” que todavía lastran algunas secciones, como la pintura del siglo XVIII y las obras de los seguidores de Leonardo da Vinci. “Algunos de ellos son italianos, otros flamencos y también hay españoles. Tiene sentido que estén reunidos”, explicó Falomir

Esta iniciativa podrá apreciarse en la colección del siglo XIX. La actual exposición “Invitadas” también ha servido para tomar notas para mejorar la exhibición de las piezas correspondiente a este periodo. Las lecciones que se han extraído son sobre todo dos: recuperar temas artísticos que habían sido ignorados o excluidos generalmente, como la pintura social, y procurar un enfoque más moderno. Hasta ahora los cuados de esta época parecían mirar más hacia el siglo XVIII que al XX. “Invitadas” ha abierto el camino para corregir este punto de vista y darle una orientación más contemporánea y actual. Esto también va ligado a la intención del museo de resaltar la presencia de las mujeres, a la que se viene reivindicando en los últimos años a través de exposiciones, y que ahora tendrán una mayor relevancia, sobre todo durante el siglo XIX, que es donde la pinacoteca cuenta con más piezas firmadas mujeres artistas.

Lo que todavía quedará pendiente es Goya. Hoy, sus obras están repartidas en tres plantas. Como el propio Miguel Falomir ha admitido, de momento deberá seguir así. Hay dos condicionantes: las salas acondicionadas de manera especial para los cartones del pintor y la falta de espacio. Esto último se podrá remediar con la apertura del Salón de Reinos, que permitirá ganar espacio y agrupar la colección de obras del artista.

Otra línea de actuación del museo está dirigida a la ampliación de espacios. En los siguientes meses se quiere recuperar las llamadas galerías jónicas (en la actualidad, una está cerrada y otra alberga una librería) y el antiguo espacio dedicado al Tesoro del Delfín. Las primeras acogerán en los próximos meses las 51 esculturas clásicas y, la segunda ubicación estará dedicada a la historia de la arquitectura y la museografía del Prado. De esta manera se completará un viejo sueño: ganar todo el edificio Villanueva para la exposición de obras de arte de la colección.

En este plano, el Salón de Reinos es la principal noticia. A pesar de que se lleva trabajando en la recuperación de la pintura y el apuntalamiento del edificio desde hace tiempo, ahora se ha confirmado que las obras, que cuentan con una línea de crédito de 36 millones de euros, arrancarán en noviembre. Este año se celebrará el concurso para elegir a la constructora. Si todo se mantiene en un cauce normal, el Salón de Reinos se podrá inaugurar en 2025, cuatro años después, como indican los plazos.

El Museo del Prado durante estos meses ha ampliado su oferta “online” para mitigar el impacto de la reducción de visitas físicas debido a la Covid. Ahora, siguiendo la estela de otras pinacotecas extranjeras, se plantea crear productos especiales dirigidos a este área y que se puedan cobrar. El precio sería ínfimo, pero esta posibilidad todavía está pendiente de materializarse en algunos proyectos concretos.