Francesca Thyssen: “Mi padre decía que el arte podía ayudar a superar las diferencias ideológicas”

El aniversario contempla dos grandes exposiciones, una dedicada a pintura italiana y otra al arte americana, a parte de una serie conciertos y conferencias sobre su figura

El barón Thyssen rodeado de cajas para trasladar cuadros
El barón Thyssen rodeado de cajas para trasladar cuadrosMuseo ThyssenMuseo thyssen

El Museo Thyssen arrancó la temporada expositiva con una muestra sobre el expresionismo alemán. Un montaje que compartía otro objetivo más allá de lo puramente artístico: mostrar cómo el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza (1921-2002) había decidido reivindicar esta pintura después del papel que sus antepasados habían desempeñado durante el nazismo, que, a su vez, había tildado esas obras como «arte degenerado». Con esta actividad se abría las puertas de la programación dirigida a celebrar el aniversario de su nacimiento y reivindicar su figura. Francesca Thyssen, que asistió ayer a la pinacoteca, no quiso dejar pasar la oportunidad para remarcar su “generosidad” y el empeño que puso “para reconstruir la colección que recibió en herencia y ampliarla. Gracias a su contemplación podemos acceder a la idea que tenía del arte y del coleccionismo”.

El Barón no era solo un empresario ejemplar y un hombre pragmático en los negocios. También era un humanista que veía en los cuadros mucho más que su valor pecuniario. “Una de las visiones que tenía es que el arte no era solo el valor de las piezas. Las obras también contenían valores que podían transmitir y que contribuían a hacer mejor al ser humano. Consideraba que el arte debía estar a disposición de todas las personas y por eso abrió su colección y la expuso en diferentes lugares. Estaba convencido de que el arte podía ayudar a consolidar la paz mundial. Inauguró una diplomacia cultural que aspiraba a superar los conflictos ideológicos a través del lenguaje internacional del arte. De hecho, prestó sus cuadros para que se exhibieran incluso en la Unión Soviética. Y en un momento en que ni los presidentes norteamericanos viajaban allí. Es todo un precedente”.

El Museo Thyssen, que lleva su nombre desde 1992, ha desplegado ahora un amplio arco de iniciativas con motivo de esta fecha. Entre ellas, la inauguración de «Orfebrería, pinturas y esculturas en la colección del barón Thyssen-Bornemisza», que consiste en un abanico de veinte obras de provenientes de diferentes épocas. El Barón formó una colección de artes decorativas formada por esmaltes, vidrios, relicarios, vasos, copas y jarras de extraordinario valor artístico que se remonta al Renacimiento. Estos objetos jamás se habían exhibido con anterioridad en Madrid. “El Barón hizo un enorme esfuerzo para mantener estas piezas. En mi familia, estas obras siempre han sido consideradas de una extraordinaria importancia. De hecho, formaban parte del día a día en Villa Favorita”.

Francesca Thyssen junto al artista Joan Gerard.
Francesca Thyssen junto al artista Joan Gerard. Cristina BejaranoLa Razón

Entrada gratuita

El Museo Thyssen, para celebrar el aniversario del Barón, ha decidido que el acceso a sus salas sea gratuito durante toda esta semana. El día especial de este aniversario, el 13, se complementará con ocho conciertos abiertos al público. Durante el día 16, 17 y 18 también se llevarán a cabo otros seis conciertos. La conmemoración también contempla diálogos, conversaciones y conferencias que nos acercarán a la figura del Barón. Otros momentos importantes de este aniversario será la exhibición de los retratos del Barón pintados por Lucien Freud y la exposición dedicada al “Joven caballero en un paisaje”, de Carpaccio, a partir del 17 de mayo.

Esta celebración también observa la presentación de dos muestras más: «Pintura italiana de los siglos XIV al XVIII de la colección del barón Thyssen-Bornemisza en el MNAC» (26 de octubre de 2021-9 de enero de 2022) y «Arte americano en la colección Thyssen» (13 de diciembre de 2021-26 de junio de 2022). “Ante todo fue una persona prendada por la pintura – explica Juan Ángel López-Manzanares, el comisario encargado de esta conmemoración–. De joven no mostró demasiado interés por el arte, pero después fue involucrándose más en su defensa y promoción. No solo completó la colección de su padre, sino que la actualizó con nuevas adquisiciones, sobre todo de arte moderno».

Evelio Acevedo, del Museo Thyssen, no dejó pasar la oportunidad para comentar que, en 1961, “el Barón heredó uno de los mejores conjuntos artísticos que existían. Iba desde el siglo XIII al siglo XX. Preocupado por su futuro, la vendió al Estado español, que adquirió más de setecientas piezas. Las más importantes. Ahora en su aniversario, en coordinación con todos los herederos, hemos intentado homenajearle”. Evelio Acevedo apuntó que “el barón era un hombre notable que supo relanzar los negocios maltrechos de su familia y revitalizar su colección”. Por eso, señaló que “este aniversario es un homenaje al gran humanista que fue. Este es nuestro agradecimiento por su contribución decisiva al enriquecimiento patrimonial y cultural de España, y por querer compartir su colección con todos los visitantes. En su ánimo coleccionista existía el anhelo de compartir el arte con las personas. Tenía el convencimiento de que arte puede hacer mejores a las personas y que el arte era una de las herramientas para facilitar la comunicación entre diferentes culturas”.