Cultura

Revelan que 1.600 obras de arte se comercian en secreto en paraísos fiscales

“La opacidad del mundo extraterritorial permite que las personas ricas oculten su riqueza y sus bienes, incluido el arte”, explica la periodista Scilla Alecci

Paraíso fiscal
Paraíso fiscal FOTO: La Razón paraíso fiscal

Se ha confirmado que más de 1.600 obras de arte creadas por más de 400 artistas han sido “comercializadas en secreto” utilizando compañías ficticias y paraísos fiscales, según las revelaciones del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que trabaja con medios de comunicación de todo el mundo para examinar 11,9 millones de documentos financieros que se filtraron de una fuente no identificada en 2021.

“Los documentos muestran cómo la opacidad del mundo extraterritorial permite que las personas ricas oculten su riqueza y sus bienes, incluido el arte, y posiblemente evadan impuestos sobre esos bienes”, dice Scilla Alecci, una periodista que ha trabajado en el proyecto durante más de dos años. “Los expertos han dicho al ICIJ que, hasta que se apliquen los registros de beneficiarios reales y otras medidas de transparencia, las regulaciones del comercio de arte por sí solas no pueden detener el uso del arte para el lavado de dinero y otros fines ilícitos”.

Si bien los documentos ofrecen una visión poco común de los tratos financieros de los ricos, muchos de los arreglos que involucran arte son aparentemente ejemplos legales del uso de entidades extraterritoriales y empresas ficticias, en lugar de evidencia de actividad ilegal.

“Es emocionante tener algo que se acerque a datos reales sobre la cantidad de arte atrapado en la propiedad de empresas offshore, en lugar de evidencia anecdótica, pero también es importante mirar estas cifras en contexto”, dice Rena Neville de Corinth Consulting.

Se han identificado pruebas que respaldan las afirmaciones de actividad ilegal, por ejemplo, en relación con el comerciante de antigüedades tardío, Douglas Latchford, quien fue acusado en 2019 de tráfico de antigüedades. Si bien Latchford negó los reclamos hasta su muerte en 2020, los documentos de esta filtración de datos mostraron cómo se usaron cuentas en el extranjero para ocultar la venta de artefactos saqueados de Camboya.