Cultura

Las 5 obras maestras de Andy Warhol, rey del “pop art”

El artista, que murió un día como hoy de hace 35 años, pintó tanto a figuras como Marilyn Monroe o Mao Tse-Tung hasta pistolas, vacas, calaveras y latas de sopa

Andy Warhol
Andy Warhol FOTO: Richard Drew AP

El consumo, el espectáculo, lo mundano, lo de aquí cerca eran los modelos que se siguieron en el “pop art”. Entre las parodias de Roy Lichtenstein y las celebrities de Andy Warhol, esta corriente artística surgió entre los años 50 y 60, con un principal motivo de crítica social hacia una sociedad sometida al materialismo masivo y a través de rasgos banales, pero no por ello menos efectivos. Warhol, que nació el 6 de agosto de 1928 en Pittsburgh (EE UU) y falleció un día como hoy de 1987 en Nueva York, fue uno de los grandes referentes de esta ruptura con cualquier tipo de arte anterior o tradicional. Él pintó a famosos como Grace Kelly o Elvis Presley, así como retrató vacas, pistolas, plátanos, símbolos del dólar y hasta a la Venus de Botticelli con sus estridentes trazos y colores.

Campbell’s

FOTO: Andy Warhol MOMA

El atractivo del “pop art” reside en precisamente este tipo de cuestiones: ¿por qué no pintar unas latas de sopa? La serie de los botes de Campbell’s es una de las imágenes más icónicas de Warhol. Y, como se apuntaba, su fin era el intrínseco a la corriente artística: denunciar el consumismo como otros artistas no se atrevían a hacerlo. Fue el galerista Muriel Latow quien le recomendó pintar algo cotidiano, “como una lata de sopa Campbell’s”. “Los más banales e incluso vulgares elementos de la civilización moderna pueden, al transportarse al lienzo, convertirse en Arte”, zanjaría Warhol. La serie está compuesta por 32 lienzos, con cada una de las variedades de sopas y que nada tenían que ver con los bodegones realizados a lo largo de la historia del arte.

Mao Tse-Tung

Dos trabajadores colocan el retrato de Mao del artista Andy Warhol
Dos trabajadores colocan el retrato de Mao del artista Andy Warhol

Warhol no solo retrató a personalidades del mundo del cine o el espectáculo, sino que también hizo alusión a figuras políticas. Es reconocida su serie de Mao Tse Tung, creada en una época en que el mundo vivía las hostilidades de la Guerra Fría. Cuando Richard Nixon visitó Pekín con el fin de estrechar lazos con China, el artista lo vio como una oportunidad creativa, y la aprovechó pintando al líder asiático de una manera que nunca antes se había hecho: de colores, con labios pintados y ojos sombreados con colores fuertes, incluso con apariencia de estar ensangrentados.

Calaveras

Las calaveras de Andy Warhol
Las calaveras de Andy Warhol FOTO: Warhol

Al igual que podía colorear el busto de una vaca, también podía dotarle de cierta fantasía a la muerte. En este caso, a unas calaveras. Esta obra (”Skulls” en su título en inglés) es un recordatorio que Warhol hizo respecto a nuestra mortalidad. Y lo realizó de una manera, para algunos, macabra, pues hay quienes consideran que la sombra que proyectan estos cráneos son el perfil de un bebé. Asimismo, hay expertos que fundamentan el origen de esta obra en 1968, cuando el artista fue víctima de un atentado con armas.

Race Riot

"Race Riot", de Andy Warhol
"Race Riot", de Andy Warhol FOTO: Warhol

De manera más reivindicativa que nunca, Warhol decidió ponerle sombras y color a la discriminación racial de su época. En esta obra, el artista propone una serie de imágenes que nacieron de unos enfrentamientos ocurridos en 1963, y que denuncian la hipocresía social: se defendía la igualdad, pero el racismo seguía existiendo. Azul, rojo y blanco, los colores de la bandera estadounidense, fueron los escogidos para esta obra, que Warhol pintó sobre una fotografía de Charles Moore.

Marilyn Monroe

FOTO: JULIEN WARNAND EFE

Su obra más icónica. A Marilyn Monroe la caracterizó a través de la serigrafía, buscando inmortalizar con su arte a uno de los símbolos más grandes de la época en términos del materialismo. Y es que la actriz fue una leyenda del cine, para el artista, al igual que las Campbell’s, un icono de la cultura americana. No obstante, también consideraba que su vida se vio destruida por el uso y abuso que se hizo de su belleza, como su supuesto único valor por encima de todo talento.