Así se vio el partido a bordo del buque
Así se vio el partido a bordo del buque FOTO: La Razón (Custom Credit)

Del Juan Sebastián de Elcano a Cibeles: así se vivió la victoria del Real Madrid desde el Atlántico

En el buque-escuela de la Armada española el partido se siguió en alta mar, pero con la misma emoción y hasta el el oficial de la Royal Navy a bordo iba contra el Liverpool, quizás porque es de origen escocés

A más de 3.000 millas náuticas del Stade de France de Saint-Denis, y rodeados por las aguas del océano Atlántico, los madridistas de la dotación del Juan Sebastián de Elcano expulsaron toda la tensión acumulada con el gol de Vinícius en el minuto 59 del partido. Pero aún quedaba mucho tiempo por delante y las caras de concentración regresaron de inmediato ante un Liverpool enérgico que intentaba marcar a un Courtois inmenso e impenetrable.

Los nervios se convirtieron en euforia a bordo del buque-escuela cuando Clément Turpin indicó con su silbato la conclusión del partido. El resto ya es leyenda del fútbol europeo. Durante la semana correrán ríos de tinta sobre la hazaña de las 14 copas. Sin embargo, ayer también se celebraba el día de las Fuerzas Armadas con el desfile en Huesca – dos años después de lo previsto por la pandemia – que presidieron los reyes de España. Horas después, Felipe VI viajó a París para ver la final y participó en la entrega del trofeo de la Liga de Campeones.

Sin embargo, fue un sábado corriente en la mar: trabajos por la mañana hasta mediodía y después la comida, donde ya se comentaban las alineaciones, la preparación física de los jugadores y si la conexión era la suficiente para ver el partido. Para evitar contratiempos el equipo de la radio conectó con la retrasmisión una hora antes, que en el Elcano se vio a las cuatro de la tarde por encontrarnos en otro uso horario. Por suerte, casi inesperado, el satélite cumplió su función y la imagen llegaba casi mejor que en algunos pueblos de España.

La agitación empezó en las cámaras (salas donde conviven por rangos – escalas – los militares) a falta de una hora para el inicio del partido. Los oficiales, suboficiales, cabos, marineros y guardiamarinas; cada uno en su ``sala´´, colocaron banderas del Madrid, de España, e incluso, en la cámara de oficiales se colgó la bufanda que regaló a uno de ellos la peña madridista de Miami, durante la escala en Florida hace una semana. Por supuesto, para el partido algunos, los menos, llevaban puesta la camiseta merengue de temporadas anteriores.

Algún culé reconoció apoyar al Madrid antes que a cualquier equipo extranjero, más si son ingleses. Tanto es así que hasta el oficial de la Royal Navy – da clases de inglés a los guardiamarinas – iba en contra del Liverpool; tal vez tomó a decisión porque es de origen escocés.

Mientras la fiesta sigue en Madrid, en la fuente de Cibeles, los madridistas de Elcano se abrazan y saltar de alegría por su equipo. No habrá mucha celebración más que la felicidad personal. El trabajo continúa, lo que demuestra una actitud de compromiso con la Armada y con España que también se observa en el deporte; en este caso, en la plantilla de Florentino que ha conseguido con esmero convertirse en el mejor equipo de Europa