Cargando...
Sección patrocinada por

Libros

Isaac Rosa: cuando dormir se convierte en una pesadilla

El escritor publica «Las buenas noches», una novela sobre las consecuencias sociales y personales del insomnio

El escritor Isaac Rosa Enric FontcubertaEFE

En «Memorias de Adriano», de Marguerite Yourcenar, se puede leer: «¿Qué es el insomnio sino la obstinación maníaca de nuestra inteligencia en fabricar pensamientos, razonamientos, silogismos y definiciones que le pertenezcan plenamente? ¿Qué es sino su negativa de abdicar en favor de la divina estupidez de los ojos cerrados o de la sabia locura de los ensueños?». De esta «sabia locura» trata «Las buenas noches», de Isaac Rosa (Sevilla, 1974). Su narrativa, dentro de un crítico realismo simbólico, se caracteriza por incluir personajes de singular profundidad psicológica, temas de clara implicación civil, un ágil ritmo de la trama argumental y una prosa elaborada y sencilla a la vez. Dos viajeros, un hombre y una mujer, coinciden casualmente en el vestíbulo de un hotel; ambos tienen como particularidad común la dificultad para conciliar el sueño. Intiman cambiando impresiones, concluyendo que compartiendo cama, sin pretensión sexual alguna, consiguen dormir. Entre confidencias, hablándole ella de su marido y él de su mujer, descubrirán el sintomático insomnio de una incomodidad matrimonial. Sin saber sus nombres, aislados en su desvelada condición, en un anonimato de vigilias y ensoñaciones, esta pareja vivirá una existencia paralela hecha de fugaces encuentros y cómplices intimidades.

Deshumanización

Se reflexiona aquí sobre temas como el posible fin del hábito lector y de la literatura, el imparable auge de la inteligencia artificial, la deshumanización generada por una sociedad altamente tecnificada, y la imagen del sueño como quevedesca metáfora de la muerte. Pasado el tiempo, estos dos protagonistas ya no precisarán de la habitación de un hotel; ellos solos, unidos, conforman su identidad de atribulados insomnes: «Para dormir juntos, una noche entera o solo unos minutos, nos valía cualquier lugar, nuestra cápsula de silencio y calma se volvía portátil, sin necesidad de habitación o cama, la cápsula éramos nosotros, iba con nosotros, se activaba cual campo magnético solo con estar juntos». Una novela de original planteamiento argumental y ágil ritmo narrativo, que profundiza en los miedos e inseguridades del insomnio, esa temible desvelada existencia.