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«Óscar o la felicidad de existir»: Concordia en la adversidad

  • «Óscar o la felicidad de existir»: Concordia en la adversidad

Tiempo de lectura 2 min.

26 de enero de 2018. 03:08h

Comentada
R. Losánez.  26/1/2018

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Autor: Eric-Emmanuel Schmitt. Director: Juan Carlos Pérez de la Fuente. Intérprete: Yolanda Ulloa. Sala Arapiles. Madrid. Desde el 18
de enero.

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Hay siempre algo salvaje y audaz en la forma que tiene Pérez de la Fuente de aproximarse al hecho teatral. Se diría que levanta cada nuevo proyecto deshaciéndose incluso de su propio, y cargadísimo ya, bagaje. Por eso es un director impredecible, porque se asoma al arte con la mirada limpia, renovada. Y es impredecible hasta en la elección de las historias que quiere llevar a las tablas. Incluso ahora, para reaparecer en los escenarios después de su polémica destitución como director del Español, cuando muchos pensábamos que lo haría con algún contundente y grandioso drama sobre la injusticia o la indefensión, que le sirviera de revancha en clave artística, resulta que no; que lo hace con una historia intimista, sencilla y emotiva que, como todas las del exitoso autor francés Éric-Emmanuel Schmitt habla... ¡de amor y conciliación! Los últimos días de vida de un niño que padece cáncer –y sus relaciones en el hospital con los otros chicos enfermos, con una cuidadora voluntaria y con un Dios al que no logra comprender demasiado bien– son la base argumental de un texto que, a pesar de su efectismo en el tratamiento de ese personaje del niño, discurre con la inteligencia habitual de Schmitt para envolver de ternura la acción y, en este caso, para mostrar la belleza de la existencia humana en su percepción particular del misterio, sea cual sea. Pérez de la Fuente dirige el dificilísimo espectáculo con exquisita pulcritud para buscar un equilibrio que el texto no siempre permite y limita con inteligencia sus buenas dotes de escenógrafo a pinceladas que sirven solo para arropar con elegancia lo más importante: el extraordinario trabajo interpretativo de Yolanda Ulloa, que se desdobla con una destreza técnica encomiable en todos los personajes que aparecen en la obra.

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