Roglic gana el primer duelo de favoritos

El esloveno se impone al esprint en la primera llegada en montaña sin diferencias entre los favoritos

Primoz Roglic ha dado el primer golpe entre los favoritos del Tour y ha despejado las primeras dudas sobre su estado físico. Un vendaje en el brazo izquierdo le recuerda la caída que sufrió en el Dauphiné cuando era líder, pero el esloveno mantiene la forma y se impuso en el esprint de los favoritos.

Llegaron todos juntos, pero unos más que otros. Egan Bernal, el ganador del año pasado, dio muestras de debilidad. Entró con los mejores, pero no disputó la victoria. A cambio, respondieron Pogacar y Alaphilippe. El francés mantiene el maillot de líder y se atrevió a disputar la victoria, aunque Roglic fue muy superior. Pogacar parece preparado para repetir el duelo que vivió con su compatriota en la Vuelta a España del año pasado. Compartieron podio en Madrid y en Orcieres lanzó la primera amenaza para este Tour.

La mítica cima de Orcieres Merlette no hizo diferencias entre los primeros, que subieron a un ritmo uniforme, rápido sin espacios para los cambios de ritmo. Sin ataques y sin peleas entre ellos después de tres días intensos de caídas y de aclimatación a la nueva normalidad.

Los mejores estaban pendientes sólo de vigilarse entre ellos y de no desangrarse en la primera cita montañosa. Tienen que adaptarse todavía a una carrera de tres semanas que llevan un año sin correr. La Vuelta fue la última de las grandes, el Giro no se ha disputado todavía y el Tour se ha retrasado casi dos meses.

Demasiadas dudas y la única certeza de que Roglic mantiene la forma que exhibió en las carreras francesas previas al Tour. “Ha sido un día muy rápido, muy duro”, confesaba el esloveno después de la etapa. “El ritmo ha sido muy alto”, confirmaba Mikel Landa. De eso se ocupó Sepp Kuss, el estadounidense del Jumbo que parece el encargado de proteger a Roglic en la montaña hasta el último momento. Jumbo ha asumido el mando en carrera que antes correspondía al Sky. El estadounidense camina fácil sobre la bici, elegante, transmitiendo la misma seguridad que años atrás transmitía Wout Poels trabajando para los líderes del equipo británico. A él especialmente debía de referirse Roglic cuando agradecía el trabajo de “los chicos”.

En general las sensaciones de todos no son muy brillantes porque si no alguno más lo hubiese probado hoy, pero queda mucho Tour y en la última semana el Macizo Central va a ser duro”, asegura Landa, que entró en el grupo con los favoritos. También Nairo Quintana, que entró por detrás de Guillaume Martin, el francés de Cofidis que hace oposiciones a colocarse entre los grandes.

El tiempo de Mikel y del colombiano llegará más adelante, cuando los desniveles sean más elevados y llegue el momento de los verdaderos escaladores. Quizá en esa última semana el Jumbo y Roglic paguen los esfuerzos de haber empezado tan fuerte la carrera, como advierte Marc Soler. De momento, el esloveno marca distancias en los espacios cortos. “Suficiente para llevarse la etapa y la bonificación. Así es el ciclismo ahora”, se lamenta Mikel Landa.