Bielsa y Guardiola. De una conversación de once horas a un partido de noventa minutos

El primer encuentro entre Bielsa y Guardiola fue una conversación de casi medio día. Hoy se enfrentan como entrenadores del Leeds y del Manchester City sin dejar de mostrarse mutua admiración

«Necesito esta sangre». La frase que le dijo Marcelo Bielsa se quedó grabada en la cabeza de un joven Pep Guardiola, que aún era sólo un aspirante a convertirse en entrenador. Bielsa se quejaba de la pesadez de los medios de comunicación, una tortura para él. Guardiola le preguntó por qué no se dedicaba entonces a entrenar a juveniles o a amateurs en lugar de a equipos profesionales. La respuesta de Marcelo está en la sangre, en la competición.

Aquella reunión entre el aprendiz de entrenador y el maestro duró once horas. «Nunca voy a poder agradecerle a Marcelo cómo me trató porque yo no era nadie, no entrenaba ni al filial, no había ni sacado el carnet de entrenador y me recibió y fue maravilloso cómo me trató», recordaba Guardiola hace unos meses.

Ha pasado el tiempo y el encuentro de once horas se reduce a noventa minutos. Ahora se enfrentan en la Premier (18:30, DAZN) en un Leeds-Manchester City que, seguramente, quedara muy lejos de su imaginación en su primer encuentro. Han cambiado muchas cosas. Aquel aprendiz es reconocido ahora como el mejor entrenador del mundo, pero la admiración mutua sigue vigente. «No lo comparo con Cruyff porque no he tenido a Bielsa en el día a día. Johan Cruyff es, de lejos, el que más me ha influido como entrenador y como persona. Lo tuve cuatro años y luego me ayudó mucho en mis comienzos como entrenador. Pero Marcelo es la persona que más admiro en el mundo del fútbol», reconoce Guardiola. «Es el entrenador más auténtico por cómo dirige a sus equipos», añade Pep. «Es único, nadie lo puede imitar, es imposible».

Bielsa tampoco esconde su admiración por Guardiola y asegura que no se siente a la altura de Pep ni de Klopp. «Una cosa es Klopp, otra cosa es Guardiola y otra cosa soy yo. No puedo considerarme en un plano de comparación o de igualdad», dice. «No es falsa modestia. La falsa modestia es decir algo sobre uno mismo pretendiendo que el que escucha, en vez de confirmar lo que yo estoy diciendo, piense lo contrario. La falsa modestia es una estafa», añade el preparador argentino, poco preocupado por el qué dirán. «Mi teoría es que los entrenadores no dependen de los títulos. Siento que estoy muy lejos de tener su conocimiento. Mis equipos han ganado más títulos que los suyos, pero en cuanto a conocimiento del juego o a la forma de entrenar estoy lejos de él», responde Guardiola.

La admiración es profunda y no impostada antes del enfrentamiento de hoy. «Yo tengo genuino respeto y admiración por Guardiola y el argumento que yo ofrezco para justificar mi admiración y mi respeto es que la belleza que construyen los equipos que dirige Guardiola es inimitable. Guardiola construye equipos de autor. La capacidad de generar un estilo que uno sólo percibe en los equipos de Guardiola excede a los jugadores que dirige. No le estoy quitando valor a los jugadores sino que estoy poniendo de manifiesto la intervención artesanal que Guardiola hace sobre los equipos», aseguraba Bielsa después de que el City ganara su última Premier en 2019. «Los equipos de Guardiola son inimitables. Cuando veo jugar a los equipos de Guardiola no observo nada de los equipos construidos por mí. Cualquier elogio que recibo de Guardiola siempre lo juzgo, sinceramente, equivocado y excesivo», añadía.

Lo que no cambia es el poco gusto de Bielsa por el mano a mano con la prensa. Las declaraciones del argentino previas al partido pertenecen a una grabación de DAZN que emite como entrevista. «No es una entrevista individual, usted está dentro de una conferencia de prensa. Yo no concedo entrevistas individuales. A usted le interesará decir que es una entrevista individual. Yo no lo considero así», dice Marcelo. Y después, responde. Bielsa sigue siendo Bielsa.