Fútbol

Tibor Simon, la leyenda del Ferencvaros que murió de una paliza

Jugó 13 años en el club, su dorsal está retirado y en el estadio hay una placa en su honor

Tibor Simon, exjugador del Ferencvaros que falleció por la paliza recibida en una discoteca.
Tibor Simon, exjugador del Ferencvaros que falleció por la paliza recibida en una discoteca.Nemzetisport

Nadie en el Ferencvaros lleva el dorsal número 2, y nadie más lo llevará nunca. El club lo retiró en homenaje a Tibor Simon, uno de los futbolistas más carismáticos que ha vestido su camiseta y que falleció en 2002 como consecuencia de la paliza que recibió en una discoteca.

Simon fue un defensa central visceral, que desbordaba pasión y no ahorró una gota de sudor en los 338 partidos que disputó con el Ferencvaros en los trece años que estuvo en el equipo.

Todavía es recordada por los aficionados su hazaña de jugar con un brazo roto contra el Grasshopper suizo. Fue el 13 de septiembre de 1995 y el Ferencvaros se impuso por 0-3 en Zúrich. Aquella fue la última victoria del conjunto húngaro en la Liga de Campeones.

Fue un ejemplo para sus compañeros, a los que contagiaba ese carácter irreductible que le impedía rendirse. Durante toda su carrera, Simon se manejó siempre con este principio: “Se puede jugar mal, ¡pero nunca sin espíritu! Puedes tener un mal día y que nada salga bien en el campo. No importa, porque lo más importante es que el público debe ver que estás preparado para luchar por el club y por la afición. Entonces, se te perdonará la derrota”.

Internacional en 17 ocasiones con Hungría, con la que debutó en Sevilla frente a España (4-0), una vez retirado Simon se estrenó como primer entrenador en 2002 en el modesto Sopron. Apenas pudo dirigir al equipo en nueve partidos.

Después de un encuentro que el Sopron disputó en Budapest, Simon acudió a una discoteca. Allí se inició una pelea, con él como uno de los protagonistas, que continuó fuera del local. Como consecuencia de la paliza que recibió, Simon sufrió daños irreversibles en el cerebro. Fue operado, pero dos días después, el 23 de abril de 2002, falleció con solo 36 años.

Su muerte causó una enorme conmoción en toda la familia del Ferencvaros. El club decidió que nadie más llevaría su dorsal número 2 y colocó una placa en el estadio con la frase “életed és véred adtad a Ferencvárosért” (Diste tu vida y tu sangre por el Ferencvaros). Los aficionados todavía le recuerdan y le cantan como homenaje en cada partido que el equipo juega como local.

Placa en honor a Tibor Simon situada en el estadio del Ferencvaros. En ella se puede leer la frase “életed és véred adtad a Ferencvárosért” (Diste tu vida y tu sangre por el Ferencvaros).
Placa en honor a Tibor Simon situada en el estadio del Ferencvaros. En ella se puede leer la frase “életed és véred adtad a Ferencvárosért” (Diste tu vida y tu sangre por el Ferencvaros).La Razón