Vini, la tabla de salvación

Salio Vinicus contra el Shakhtar como si fuese el último partido de su vida. Salió desde la banda nada más hacer el cambio Zidane, presionó, robo el balón y marcó el segundo gol del Real Madrid. Le dio la esperanza que hasta entonces tanto le había costado encontrar al equipo campeón de LaLiga.

Todo es incertidumbre en el Real Madrid ahora mismo y la alineación que va a presentar el entrenador francés en el Camp Nou es un misterio. Pero al igual que ayer se confirmó que Sergio Ramos está listo y va a jugar, hay pocas dudas de que Vini será titular en el ataque. Lo que, bien visto, es una noticia porque el brasileño nunca ha sido titular indiscutible para Zidane. Para el entrenador. Courtois es imprescindible, la pareja Ramos-Varane es intocable y Benzema tiene que jugar arriba.

El resto, hasta Casemiro, según lo que se ha visto, puede cambiar. Y Vinicius era uno más de ese pelotón de futbolistas intercambiables, a los que va dando minutos o partidos y un día le regala una titularidad y otro día no le da bola como sucedió, sorprendentemente, en el choque de Mánchester ante el City de Guardiola, en el último encuentro de Champions de la temporada pasada. Zidane ve en Vinicius a un buen futbolista, pero no termina de convencerle. Sin embargo, hoy, contra el Barcelona y tras los dos encuentros perdidos, ya no puede justificar una suplencia de un jugador que cambia el ritmo vital de un grupo de futbolistas que tiende a la pachorra. Involuntariamente, pero la impresión que da el Real Madrid es que se va a dejar llevar por cualquier cambio de viento y necesita alguien joven y que tenga ganas de rebelarse contra lo que viene. Vinicius se equivoca, porque es joven y, principalmente, porque nunca deja de intentarlo. Aprende rápido y aprende bien. Esta temporada ya suma dos goles. Cinco hizo el curso pasado y cuatro su primer año. Tiene que ser más goleador para ayudar a sobrellevar la falta de goles que lastra tantas veces al equipo.

El jugador que tenía que dar el salto de nivel era Hazard. Con él y con el equipo rocoso que construyó Zidane tras la pandemia, el Madrid se veía capaz de pelear con todo. Además, se contaba con la frescura de Odegaard. El noruego empezó tímido y se ha lesionado. Hazard sigue sin poder jugar. En el Madrid defienden que tienen plantilla para dar mucho más de lo que se está viendo, pero que las lesiones no ayudan. Así que, queda Vinicius.