Real Madrid - Barcelona 2-1: El Madrid es de acero

El equipo de Zidane en un partido agónico, bajo la lluvia, gana al de Koeman y se lanza por LaLiga. Se fue al descanso con 2-0 y un larguero al final del choque evitó el empate del Barcelona

Benzema celebra el primer gol del Real Madrid, contra el Barcelona, en el Clásico de LaLiga
Benzema celebra el primer gol del Real Madrid, contra el Barcelona, en el Clásico de LaLigaJesús G. FeriaLa Razón

El Madrid es de acero. ¿Se acuerdan de ese equipo frágil hace meses? Pues no existe. Este Madrid es otro, el que gana al Liverpool y al Barcelona y va a pelear por todo porque ha cambiado el material interior con el que está hecho. Es de acero y así acabó contra el Barcelona, con balones largos de Courtois para que Mariano corriera y que pasase el tiempo, con uno menos porque Casemiro vio dos amarillas seguidas, bajo la lluvia, agobiado, con el último remate al larguero pero ganando al Barcelona, pasándole en LaLiga y presentándose al Atlético. Este el Madrid, no se rompe y va a por todo.

Zidane siempre tiene razón. Ese tiene que ser el punto de partido, aunque se nos olvida. Decidió, pese a que Asensio había marcado los últimos cuatro partidos, que no iba a ser titular contra el Barcelona y sí Valverde. Quería las piernas del uruguayo para que ayudase, a Lucas primero y a Odrizola después, en defensa, para tapar a Jordi Alba y que además, sorprendiese en carrera para aprovechar también el hueco que deja el barcelonista. Fue perfecto. De una arrancada de Valverde, acompañado por Lucas nació el gol de tacón de Benzema. El Barcelona tenía la pelota, se movía cerca del área blanca y sin embargo en un visto y no visto, llevaba un tanto en contra.

Así fue el partido, los de Koeman merodeando por el centro hasta que se encontraban un bosque de piernas que impedía el paso y el Madrid esperando con Vinicius en posición de listos para salir en plan salvaje y mortal.

Lo dice el entrenador francés: hay que defender para ganar. Y recordemos, Zidane siempre tiene razón. El que ha seguido esa lección ha sido Lucas, que hace unos meses era extremo, lleva toda la temporada de lateral y gran parte del partido que pudo jugar fue el tercer central. El Madrid se fue retrasando y Valverde ya era un lateral sin engañar a nadie, mientras Lucas acompañaba a Militao y Nacho y saltaba en cuanto Pedri recibía la pelota. Es tal el papel que ha estado haciendo en la defensa de Zidane todos estos días que cuando Busquets le lesionó y tuvo que retirarse, el Madrid se sintió un poquito más indefenso que antes.

Tampoco mucho, porque los blancos hicieron un esfuerzo defensivo como nunca, cerrando por el centro y por los lados, acurrucándose atrás si hacía falta. Luego, a correr. Así marcó el primero, casi marca otro que lanzó al palo Valverde y así nació la falta del segundo. No se puede decir ya que los equipos no están avistados de la que te puede armar Vinicius. Pero te la hace igual. Lo vivió Mingueza, en tensión todo el choque.

El Barcelona se encontró que tenía la pelota, llegaba con cierta facilidad hasta el borde del área rival y se estababa escapando el partido. Tuvo un poste de Messi, en un saque de esquina olímpico, pero sólo en la segunda parte encontró el camino. Koeman entendió que por el centro no había sitio, quitó de ahí a Dembélé para llevárselo a la banda y en el otro lado puso a Griezmann, que había sido suplente. Dest le había dado muy poco en la primera parte.

El entrenador holandés hizo los cambios para atacar, los cambios que más tarde haría Zidane fueron para descansar. Porque el peligro de Vinicius a la espalda seguía ahí, pero ya no tanto. El brasileño estaba roto y la vez qeu llegó al área, en la ocasión más peligrosa del Madrid en la segunda parte, le faltó el aire. Ahora el conjunto de Zidane daba menos miedo.

El Barcelona sabía que estaba LaLiga en juego y siguió insistendo, con alguna alternativa más, como el centró al área. Así fue el gol de Mingueza. Sin embargo, cuando tenía al Madrid más cerca y más agotado, menos luces vio. Llovía mucho en Valdebebas y Zidane había quitado a Kroos, Vinicius y Benzema antes de que murieran. El equipo blanco acabó el clásico con futbolistas como Odriozola, Militao, Nacho,. Mariano y estos Isco y Marcelo. Era resistir hasta morir.

Resistieron y están más vivos que nunca.

Real Madrid: Courtois, Lucas Vázquez, Militao, Nacho, Mendy, Modric, Casemiro, Kroos, Valverde, Vinicius y Benzema.

Barcelona: Ter Stegen, Mingueza, Araujo, Lenglet, Dest, Pedri, Busquets, De Jong, Jordi Alba, Messi y Dembélé.