Ciclismo

“Es como estar en la cárcel”, así relata el ciclista Simon Geschke su cuarentena en Tokio

El alemán dio positivo antes de la prueba en línea, tiene que mantener diez días de encierro en su habitación y se compara con un hámster dando vueltas en la rueda

Simon Geschke
Simon GeschkeDPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Cuando Simon Geschke dio positivo por coronavirus antes de la prueba de ciclismo en ruta no era consciente de que lo más duro estaba por llegar. “Más que decepcionado por perderme los Juegos Olímpicos, pero también contento de que todos los demás dieron negativo. Es un día oscuro en mi carrera, pero espero volver pronto a finales de este año”, decía en su cuenta de Twitter el viernes pasado, un día antes de la competición. Una mezcla de frustración y optimismo por no tener ningún compañero contagiado.

Ese mismo día tuvo que comenzar un aislamiento de diez días que ha ido relatando a través de las redes sociales. “En el hotel de cuarentena oficial de Tokio 2020. Ventanas cerradas, sólo puedo salir de la habitación tres veces al día, un altavoz en el techo de la habitación me despierta a las 7 de la mañana para controlar tu temperatura. Esto es (espero) lo más cercano para mí a estar en la cárcel”, escribía el domingo pasado, el segundo día de su cuarentena.

El menú tampoco parece hacerle más llevaderos los días de aislamiento. “La comida es bastante básica”, dice y añade una fotografía de tres cuencos, dos con arroz y otro con brócoli y algún que otro vegetal.

Los Juegos han resultado una gran fiesta. Incluso me puedo quedar diez días gratis”, respondía con ironía ante el comentario de un aficionado..

Geschke es un ciclista veterano, tiene ya 35 años, y su mayor logro como profesional fue ganar una etapa en el Tour de 2015. Fue uno de los primeros ciclistas en dejarse barba, algo tan raro no hace demasiado como un torero barbado. Es un ciclista muy valorado en todos los equipos por los que ha pasado. El Cofidis, al que pertenece ahora, le ha mandado ánimo a través de las redes sociales, pero Geschke necesita algo más para sobrellevar la rutina del encierro, aunque se lo toma con humor.

“Entonces estoy mejor en mi habitación”, le respondió a un tuitero que le avisaba del tornado que se avecinaba sobre Tokio. El miércoles comenzó a entrenar. Publicó un vídeo ejercitándose en la bicicleta estática mientras veía la prueba contrarreloj de los Juegos. “Volviendo a rodar un poco ¡Como un hámster en una rueda, pero me siento genial”, decía en su quinto día de cuarentena.

Geschke ya está en el segundo tramo de su aislamiento y pronto podrá regresar a Alemania si da negativo en el PCR.