Baloncesto

Doncic ya ha anotado con 22 años los mismos triples decisivos que Kobe Bryant

El esloveno ejecutó a los Celtics (107-104) con una acción indefendible

Doncic celebra con los fans de los Mavericks la victoria ante los Celtics
Doncic celebra con los fans de los Mavericks la victoria ante los Celtics FOTO: Matt Strasen AP

Los Dallas Mavericks son el tercer mejor equipo de la Conferencia Oeste con seis victorias y tres derrotas. El último triunfo llegó ante los Celtics (107-104) y el protagonista directo volvió a ser Luka Doncic. El esloveno fue determinante no sólo por el triple decisivo. Sus 33 puntos, 9 rebotes y 5 asistencias fueron una pesadilla para la defensa del equipo de Boston donde Juancho Hernangómez no dispuso de un segundo en pista.

En el arranque de su cuarta temporada en la NBA, Doncic había sido objeto de críticas. Que si físicamente estaba lejos de su mejor forma, que si no llegaba en condiciones al tramo decisivo de los partidos, que si sus porcentajes de tiro eran inferiores a los de anteriores temporadas, que si había bajado en todos los apartados estadísticos... El balcánico con 22 años y 207 partidos en la Liga estadounidense ya ha anotado los mismos triples decisivos que leyendas como Kobe Bryant (en 1.346 partidos), Kevin Durant (893) o Damian Lillard (691). El récord de este tipo de acciones lo tiene un tal Vince Carter que anotó cinco triples ganadores en sus más de veinte años de carrera.

“Como jugador estos son los mejores momentos que puedes vivir. Hay instantes que pueden significar más, pero un tiro ganador es el mejor sentimiento del mundo”, afirmó Doncic después de ejecutar a los Celtics. Sus promedios (24,9 puntos, 8,3 rebotes y 6,9 asistencias) son similares a los de toda su carrera en Estados Unidos (25,7 puntos, 8,4 rebotes y 7,7 asistencias) y en lo que sí ha bajado ha sido en los porcentajes de tiro (43,8 en lanzamientos de campo y 28,8 en triples). Pero la clave la da su entrenador Jason Kidd. “Yo jugué aquí con un jugador similar a Luka. Llevaba el número 41 y se llamaba Dirk Nowitzki. Todos sabían que la bola iba a llegarle a él y todos sabía que la iba a meter. Ahora, con el número 77, sucede lo mismo. Saben que va a coger la pelota y no lo pueden frenar”, asegura.

Doncic reconoce que no fue un tiro sencillo: “Fue un tiro difícil, entró y me quedé bloqueado por un segundo. Quería llegar a mi espacio, al lado izquierdo y lo conseguí”. Enfrente estaba un ex compañero suyo en Dallas, Josh Richardson: “Le defendí bien. Fue una defensa buena, pero un mejor ataque”. Las dos ayudas defensivas que acudieron para socorrer a Richardson llegaron tarde y Doncic volvió a protagonizar una nueva jugada decisiva.