Vuelta a San Juan

Evenepoel se divierte haciendo de gregario

El campeón del mundo se dedica a lanzar a su compañero Jakobsen en el esprints, aunque la victoria fue para el australiano Welsford

Welsford celebra su triunfo frente al Velódromo Vicente Chancay
Welsford celebra su triunfo frente al Velódromo Vicente ChancaySprint Cycling

Sam Welsford fue el sorprendente ganador de la penúltima etapa de la Vuelta a San Juan. Un especialista en la pista, ganador de dos medallas olímpicas en persecución por equipos, que se impuso en la meta situada junto al velódromo Vicente Chancay, una de las nuevas joyas deportivas de esta provincia argentina que se inaugurará en junio con motivo de los Juegos Panamericanos. “El esprint ha sido muy duro, la lucha ha sido encarnizada. Es muy especial ganar a estos ciclistas, son muchos de los mejores del mundo y me hace mucha ilusión”, aseguraba el ganador.

El australiano sorprendió a los favoritos, a Sam Bennett y a Gaviria, que entraron detrás de él. Los dos atacaron por la derecha cuando el pelotón se partió en dos puntas de flecha cerca de la llegada. Por ese lado apretaba el Bora para lanzar a su esprínter irlandés. Por la izquierda, aceleraba el Soudal Quick Step con Remco Evenepoel al mando.

No engañaba el campeón del mundo cuando advertía, antes de comenzar la carrera, de que había llegado a tierras argentinas para ayudar a lanzar a Jakobsen en los esprints. Él se ocupa de acelerar al grupo en los últimos cuatro o cinco kilómetros con un ritmo infernal que casi pone en evidencia a los trenos del resto de equipos.

Es la particular pretemporada del último ganador de la Vuelta a España, que echaba de menos una contrarreloj para poder competir por el triunfo final que ya consiguió en la última edición completada hasta ahora, la de 2020.

A falta de kilómetros contra el crono, el belga se esfuerza por imitar ese entrenamiento en esfuerzos cortos, de cuatro o cinco minutos antes de dejar que Morkov complete el trabajo de lanzamiento a Jakobsen. Pero el neerlandés sólo pudo ser cuarto en ese esprint situado frente al Velódromo en plena carretera, en la Ruta 40, el mismo lugar desde el que había salido la etapa.

“Tiene una clase increíble. Es un honor que el arcoíris trabaje para mí”, decía Fabio Jakobsen después de su victoria en la segunda etapa. “Jakobsen tiene posibilidades de ganar etapas y estamos aquí para ayudarlo”, asumía Evenepoel en la presentación de la carrera. Decía también que intentaría ganar en el Alto del Coronado, donde fue derrotado por el viento y por Supermán López, que se coronó como vencedor de la etapa y como líder de la carrera. No pudo exhibirse en la etapa que esperaban todos los favoritos, pero Remco no tuvo dudas en cambiar de piel para vestirse de gregario.

Aunque fuera otro el que rematara, el inesperado Welsford, que conseguía su segunda victoria como profesional. La anterior había sido en el Tour de Turquía. Pero entonces Evenepoel no trabajaba para acelerar la locomotora del Soudal.