Deportes

Brutal remontada del Marc Márquez de siempre tras quedarse parado en la salida

El del Repsol Honda tuvo un problema en la salida y se quedó el último. Remontó del puesto 24º al 6º demostrando ser el mismo de siempre. La carrera en Austin la ganó Bastianini, nuevo líder

Marc Márquez remontó hasta la sexta plaza y Bastianini ganó el Gran Premio de las Américas
Marc Márquez remontó hasta la sexta plaza y Bastianini ganó el Gran Premio de las Américas FOTO: ADAM DAVIS EFE

A Marc Márquez se le quedó sin potencia la moto cuando se apagó el semáforo. Un segundo de duda en la salida que le llevó al último puesto, porque ahora mismo, todo lo que le puede salir mal le sale. Del noveno lugar a la cola del grupo sin haber empezado ni siquiera la carrera. Un muro por delante que decidió que, a pesar de todo, sí iba a escalar. Al completar la primera vuelta ya iba el 18º, había recortado seis plazas y seis giros después ya estaba el undécimo en el pelotón. A mitad de carrera era noveno y finalmente acabó sexto después de una batalla cuerpo a cuerpo en las tres últimas vueltas con Quartararo.

No estuvo en el podio Márquez, ni fue el primero en ver la bandera de cuadros, pero fue uno de los ganadores de la visita a Texas. Su remontada no es una cualquiera y confirma varias cosas. La primera: que si no hubiera tenido el problema de potencia en la salida seguramente habría conseguido su octava victoria sobre nueve en Austin, o al menos le hubiera puesto muy difícil el triunfo a Bastianini, que se convierte en el primer piloto que repite victoria este curso en MotoGP. Hubiera estado arriba Márquez, lo que es mucho decir después de un fin de semana al que llegó sin ganas de pilotar. Lo reconoció el jueves, que no tenía la moral de otras veces después de su enorme accidente en Indonesia.

Así que se trataba de luchar primero contra sí mismo, contra sus sensaciones, y la duda estaba en si debía ser el mismo de siempre o convertirse en alguien más conservador. Y la realidad es que no sabe ser otra cosa que él y lo mostró en esas veinte vueltas de remontada brutal, con salvadas de las suyas y momentos en los que se pasaba de frenada y la moto parecía querer sacarlo por encima del manillar como un toro mecánico.

Fue en toda regla un rodeo típico de Texas, muy exigente físicamente y al que respondió sin pestañear, probando de verdad la resistencia de ese brazo derecho que todavía no está al cien por cien pero que ha pasado a un segundo plano por su lesión en la vista.

En otras rachas más positivas habría ganado desde el noveno lugar sin problemas en la salida, pero ahora todo le cuesta mucho más, sea por la razón que sea. Así que tuvo que empezar el último y desde ahí adelantar un piloto tras otro como si fuese fácil.

Nada más cruzar la línea de meta se bajó la visera del casco para que nadie viera su gesto y camino de boxes, donde le esperaba todo su equipo, apoyó el codo derecho en el depósito para descansar el brazo tras el enorme esfuerzo.

Bastianini repite por delante de Rins y Miller

Ganó Bastianini para confirmar que su crecimiento es en serio y que con sus dos victorias se coloca líder del Mundial de MotoGP antes de la llegada a Europa. Segundo fue Rins, que superó en la última vuelta a Jack Miller en un trazado en el que ha ganado en las tres categorías. Fue también una carrera de menos a más la del piloto de Suzuki, que se siente fuerte en Texas.