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Nadal, después de perder cuatro kilos “va a estar al cien por cien”

Las condiciones de temperatura y humedad de la semifinal ante Berrettini no van a tener nada que ver con las vividas ante Shapovalov

Rafael Nadal se medirá el viernes con Matteo Berrettini
Rafael Nadal se medirá el viernes con Matteo Berrettini FOTO: Hamish Blair AP

Entre las novedades de la presente edición del Open de Australia hay una que Nadal agradece y mucho después de lo vivido el martes. El golpe de calor al final del segundo set, la alta temperatura, la elevada humedad... Al final del partido Rafa se subió a la báscula y había perdido cuatro kilos pese a todo lo que había ingerido durante el partido. Pero tranquilidad. “Rafa va a estar al cien por cien, vamos a tener un día extra de recuperación que nos va a venir fenomenal y las condiciones de temperatura y humedad van a ser distintos”, se asegura desde el entorno más cercano del zurdo.

La organización ha decidido este año que las dos semifinales masculinas se disputen el viernes a diferencia de lo que sucedía en ediciones anteriores en que una se jugaba el jueves. La coincidencia en el día y en la pista, la Rod Laver Arena, obliga a que la primera se celebre en el turno de día. En teoría, mejor para Rafa por dos razones: el día más de descanso y que él se encuentra más a gusto con las condiciones diurnas que las nocturnas. “Para mi estilo de juego, entrenando, siempre he tenido mejores sensaciones jugando de día. Si estoy jugando bien, puedo jugar bien de día o de noche, pero mi drive hace más daño de día que de noche”, ha confesado. Y ante Berrettini, como ha sucedido durante todo el torneo salvo el duelo ante Khachanov, jugará en la primera sesión, pero... las previsiones meteorológicas para el viernes difieren de todo lo vivido en las rondas anteriores. Nada de sol, cielos nublados, amenaza de lluvias, no más de 20 grados... quizá eso suponga jugar bajo techo y ante un cañonero como el italiano. Pero de situaciones más complicadas ha salido Rafa. ¿La última? En cuartos de final ante Shapovalov.

Y, ¿cómo llegará Rafa casi 72 horas después del infierno vivido ante el canadiense? “Estará perfecto para volver a competir. Ha jugado ocho partidos, ha ganado un torneo, está en semifinales.... ni en el escenario más optimista que teníamos pensábamos que esto iba a ser así”, insisten desde Melbourne. Rafa Maymó, su fisio y que está con casi todo el equipo en Australia, es la figura clave entre los cuartos y la semifinal. Sesiones de recuperación, entrenamiento suave el día después y sesión más exigente en vísperas de toparse con Berretini en busca de la que sería su sexta final (2009, 2012, 2014, 2017 y 2019) en el primer Grand Slam de la temporada.

Después de la alarma que se desató en el cuarto set ante Shapovalov, Nadal terminó ante el canadiense con unas sensaciones mucho mejores de lo que se adivinaba por el desarrollo del partido desde el final de la segunda manga. Fue un ejercicio de supervivencia e incluso durante el duelo de cuartos, Rafa fue capaz de ir regulando en las situaciones más comprometidas. “No pude jugar todos los puntos como hubiera querido, pero...”. El partido lo terminó mejor de lo que él mismo esperaba. Y es que como él mismo ha confesado viene de “sufrir muchísimo en los últimos meses”. Las circunstancias que se dieron en cuartos no se repetirán en la semifinal. “Jugamos con mucho calor y mucha humedad y llevaba mucho sin competir en esas condiciones y es normal que me afectase. Las sensaciones físicas fueron buenas al terminar porque pude aguantar y terminar ganando”, confesó Nadal.

Berrettini ha ido de menos a más en el torneo hasta convertirse en el primer italiano que se cuela entre los cuatro mejores en Melbourne. De su potencial nadie duda y la prueba es que ha alcanzado tres semifinales de Grand Slam y en tres escenarios diferentes con la última final en Wimbledon incluida. En este Open de Australia arrancó titubeante. Cedió un set en sus dos primeros partidos ante los estadounidenses Nakashima y Kozlov. Y en tercera ronda tuvo que dar un salto de calidad para deshacerse de Carlos Alcaraz. El murciano sólo claudicó en el super tie break del quinto set. En octavos se topó con Pablo Carreño al que pasaportó en tres sets. Y luego llegó la batalla épica con Gael Monfils con otras cinco mangas que sumar en su raqueta. Ganó los primeros dos sets, pero el francés regresó y obligó a Berrettini a recuperar sus mejores armas: un saque demoledor, una derecha capaz de conectar desde cualquier lado de la pista y un revés cortado de lo más fiable del circuito. No terminó especialmente tocado. “En el quinto set me encontré bien y tuve la energía correcta”, aseguró luego. Con varias horas de recuperación menos que Rafa y también con diez años menos, el italiano es más rival que Shapovalov. “Sé que puedo ganar a Nadal”, ambición no le falta.