Boeing detecta el enésimo fallo en el 737 MAX

La compañía encuentra un nuevo fallo en el software del aparato

FILE PHOTO: Boeing 737 Max fuselages are seen parked outside the company's production facility in Renton
Un Boeing 737 MAX a medio fabricar en las instalaciones de la compañía en Renton (Washington)Lindsey WassonReuters

Ha cambiado el año pero no la dinámica heredada del anterior para Boeing. La compañía, sumida en la peor crisis de su historia tras dos accidentes de su modelo estrella, el 737 MAX, en el que fallecieron 346 personas, ha arrancado el ejercicio con más problemas. Si hace un par de semanas el fabricante y el regulador aéreo americano (FAA) informaron de que estaban revisando la ubicación de dos haces de cables en la cola que podrían desencadenar potenciales problemas, ahora ha vuelto a detectar un fallo real. En concreto, un nuevo problema con el software instalado en el aparato, según informó hace un par de días la cadena ABC News y confirmó después la propia compañía con sede en Chicago.

El error atañe a otro software diferente al del sistema de estabilización de vuelo (MCAS, por su siglas en inglés), principalmente causante de los accidentes de Indonesia y Etiopía que han desencadenado la crisis del fabricante americano. Su detección es muy probable que retrase todavía más la vuelta a la actividad del 737 MAX. Fuentes de la FAA consultadas por Reuters aseguran que el regulador no tendría intención de recertificar la aeronave al menos hasta abril. Las compañías aéreas no cuentan con que el aparato vuelva pronto a la actividad. Algunas como American Airlines o Southwest Airlines han cancelado los vuelos de los 737 MAX que tienen en sus respectivas flotas al menos hasta principios de junio.

Crisis sin precedentes

Cuanto mayor sea el retraso que acumule en su vuelta a la actividad el 737 MAX, mayor será el agujero que tenga que tapar Boeing. El fabricante no sólo se ha visto obligado a suspender las entregas del avión que ha vendido con mayor rapidez en su historia. También ha tenido que suspender su producción hasta que solucione de una vez por todas su problemas, que no han parado de surgir desde que las autoridades aéreas decidieron en marzo del pasado año prohibir sus vuelos.

La semana pasada, Moody’s, que ya recortó la nota de Boeing el pasado 18 de diciembre, advirtió de que podría rebajarla otro peldaño más porque, aunque el avión vuelva a volar en un breve periodo de tiempo, la compañía tendrá que librar una dura y larga batalla para recuperar la confianza de los clientes. Boeing anunciará sus resultados del último trimestre de 2019 el próximo día 29. Analista citados por Ap como Ken Herbert, de Canaccord Genuity, esperan que la compañía anuncie cuantiosas provisiones para hacer frente a las pérdidas derivadas de la crisis del 737 MAX. Sólo en el segundo trimestre del año pasado ya tuvo que provisionar 5.600 millones de dólares. La crisis para Boeing es, además de económica, reputacional. A comienzos de este año, se desvelaron cientos de correos internos de empleados de la compañía que ya ponían en duda la seguridad del aparato antes de los accidentes. En uno de ellos, se afirmaba que el 737 MAX había sido “diseñado por payasos y supervisado por monos”.