El Banco de España alerta sobre el aumento del precio de los coches

Cree que los cambios regulatorios, la falta de un modelo tecnológico de futuro y los costes por las nuevas tecnologías contraerán el mercado automovilístico

VW hosts photo workshop at Zwickau plant
Cadena de montaje de un nuevo modelo de vehículo eléctrico en Alemania.MATTHIAS RIETSCHELReuters

Las modificaciones regulatorias, la incertidumbre tecnológica y la subida de los precios de los vehículos prevista para los próximos años por el coste de la innovación influirá negativamente en las ventas automovilísticas en los próximos años. Esa es la predicción que ha hecho el Banco de España en su Informe Trimestral de la Economía Española, tras analizar la evolución del sector desde 2016. Entiende el regulador que no son los consumidores los que “han cambiado su intención de comprar”, sino que sus preferencias se han visto afectadas por los “desarrollos tecnológicos, sociales y normativos” impuestos por el Gobierno y por la subida del precio de los vehículos, forzado por el coste que las nuevas tecnologías imponen en la factura final. Por ello, el Banco de España augura que los compradores, pese a que mantienen intacta su intención de comprar, seguirán con una baja demanda mientras no se aclaren los marcos regulatorios, se controlen los precios o se siga aumentando la presión impositiva sobre los vehículos de combustión, como pretende hacer el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Su intención es incrementar el impuesto de circulación a los vehículos que emitan dióxido de carbono (CO2), y lo hará cuando actualice el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (Pniec), que es la hoja de ruta para cumplir los objetivos climáticos del Acuerdo de París.

El estudio señala que la incertidumbre en el sector del automóvil podría ser transitoria si los agentes se ajustan completamente los cambios normativos. De esta forma, se recuperarían en un futuro no muy lejano las matriculaciones.

En su informe, el Banco de España señala que, entre comienzos de 2016 y mediados de 2018, las matriculaciones de automóviles particulares en España crecieron a tasas interaunales del orden del 5%, pero a partir de entonces comenzaron a registrar un comportamiento más desfavorable, con una caída superior al 11% en el conjunto de 2019. La incertidumbre se ha mantenido en niveles “relativamente elevados” y también ha reaccionado ante la entrada en vigor de distintas restricciones a la circulación en Madrid, Barcelona y otras grandes ciudades.

El informe también señala que la necesidad de incorporar tecnologías que reduzcan las emisiones para cumplir con los nuevos estándares puede presionar al alza los costes de fabricación y, en consecuencia, el precio de los automóviles nuevos.

No hay que olvidar que la automoción es el primer sector aportador de saldo positivo de la economía española, superando en más de 1.000 millones de euros al siguiente, el de la alimentación. Las exportaciones de vehículos en 2019 recuperaron el crecimiento del saldo de la balanza comercial, después de dos años consecutivos de caídas de esta partida. Aunque el valor de las ventas de vehículos creció solo un 0,6%, el menor valor de las importaciones de vehículos, con una rebaja del 0,6% respecto del ejercicio anterior y un valor de 21.880 millones, impulsaron el saldo de la balanza comercial de vehículos hasta los 14.077 millones, un 2,5% más. según la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).