Hungría acusa a Países Bajos de torpedear la cumbre: «El holandés es el responsable del desastre»

Orban acusa a Rutte de usar un estilo comunista. «No sé cuál es la razón personal por la que el primer ministro holandés me odia a mí o a Hungría», dice

El primer ministro holandés, Mark Rutte, ha conseguido encolerizar en esta cumbre no sólo a los socios del Sur sino también a los países del Este. La Haya es una de las capitales que defiende con más ahínco vincular el desembolso de los fondos al respeto al Estado de Derecho, lo que ha puesto de uñas al grupo de Visegrado formado por Hungría, Polonia, Eslovaquia y Chequia. El primer ministro húngaro, Viktor Orban subió ayer peligrosamente el tono de las declaraciones y acusó a Rutte de un «estilo comunista», lo que para un mandatario que sufrió el yugo soviético es el peor de los descalificativos.

«No sé cuál es la razón personal por la que el primer ministro holandés me odia a mí o a Hungría, pero está atacando con dureza y dejando muy claro que debido a que Hungría, en su opinión, no respeta el Estado de Derecho debe ser castigado económicamente. Esa es su posición, que no es aceptable, porque no hay una decisión sobre cuál es la situación del estado de derecho en Hungría. El holandés es el responsable del desastre», aseguró sin pelos en la lengua para después volver a amenazar con un veto.

El texto que se está negociando propone que sea la Comisión Europea la que haga una primera valoración sobre la deriva autoritaria en un país, lo que puede incluir desde cortapisas a la libertad de prensa o de asociación o intromisiones en la independencia judicial. Si una mayoría cualificada de Estados miembros (55% de los Estados que suponen el 65% de la población) comparte este análisis, podría procederse al bloqueo del dinero. A pesar de que el presidente del Consejo Charles Michel ha luchado para mantener este mecanismo y de las iras del Este, en los pasillos comunitarios se cree que con este sistema de mayorías será fácil para los países de Visegrado sortear posibles castigos. Además, todo indica que la canciller alemana Angela Merkel está dispuesta a dulcificar este apartado para no poner más palos en las ruedas a un posible acuerdo.

Tanto Polonia como Hungría han sido expedientados por las instituciones europeas con el artículo 7, el denominado en los pasillos europeos como botón nuclear. En una última fase , este procedimiento podrían conllevar la pérdida del derecho de voto en el Consejo, pero para ello se requiere unanimidad. Por eso, los dos expedientes de infracción permanecen paralizados desde hace meses. De ahí, que el Ejecutivo comunitario haya explorado otras alternativas a través de los fondos europeos, teniendo en cuenta que los países del Este son los tradicionalmente más beneficiados, ya que su riqueza está por debajo de la media europea.