La casa por la ventana

El Gobierno ha vuelto esta semana a lo que mejor se le da: la jarana mediática con banderas, video, fotos, el himno a la alegría y el marketing de los telediarios, para tirar la casa por la ventana y vendernos toneladas de optimismo con un techo de gasto disparado al 53 por ciento (200.000 millones), que nos va a permitir matar por segunda vez al virus y salir más fuertes, esta vez sí, de la última ola de la enfermedad. Ya está todo arreglado. Barra libre para gastar lo que queramos, pues el maná europeo parece infinito y está a punto de caer la lluvia de los 140.000 millones, que en realidad son sólo 80.000 si lo pasamos del bruto al líquido y descontamos lo que hay que pagarle de más a Europa tras haber pasado a ser “contribuyentes netos” de la Unión.

Y es que da igual que la deuda suba hasta el 120 por cien y el déficit sumado de los años 20 y 21 supere los 240.000 millones. Da igual que hayamos empeorado 25.000 millones los cálculos realizados para 2020 por la ministra Montero. Da igual que el paro se vaya al 17 (¿solo?), el consumo privado caiga un 12, las importaciones un 20 y las exportaciones un 23. Lo importante ahora es gastar en 3 años lo presupuestado para 6 y apuntarse el tanto de que “nosotros gastamos más y mejor que nadie”, que para eso somos socialistas, comunistas, bildutarras e indepes, y a la hora de gastar “no nos gana nunca la derecha”.

Gastemos lo que sea que ya veremos después quién paga.