País Vasco y Navarra, con el agua al cuello sin el «paraguas» del Estado

El déficit de las regiones forales multiplica hasta por 10 la media al no tener sus ingresos fiscales blindados como el resto de autonomías

Trabajadores de la hostelería se han vuelto a concentrar este viernes frente al Ayuntamiento de Bilbao en demanda de soluciones al cierre temporal de sus negocios impuesto por el Gobierno Vasco a causa del Coronavirus.Miguel ToñaEFE

El País Vasco y Navarra verán en este ejercicio como sus déficits autonómicos se disparan como consecuencia del sistema de cupo. Así lo advierte Fedea en un informe que analiza las cuentas autonómicas correspondientes a los primeros siete meses de 2020 a partir de los datos de ejecución presupuestaria que publica el Ministerio de Hacienda, y en el que realiza una proyección del saldo en términos de contabilidad nacional del cierre de 2020. El informe pone el énfasis en «el deterioro» que este año sufrirán las comunidades forales del País Vasco y de Navarra, con un déficit de sus presupuestos del 3,1% y del 5,9% del PIB, respectivamente.

Fedea lo achaca en gran parte a que sus ingresos fiscales no están blindados por el sistema de entregas a cuenta, como lo están los del resto de las autonomías de régimen común. Acto seguido, estima un déficit del conjunto de las autonomías, en términos de contabilidad nacional, para este año del 0,6% del PIB, en sintonía con la previsión del Gobierno, incluida en el Plan Presupuestario de 2021, presentado hace un mes a Bruselas, y con el registrado en 2019, a pesar de la crisis provocada por la Covid-19. En este informe se ha tenido en cuenta a la hora de realizar esta previsión la revisión al alza de las entregas a cuenta, el Fondo Covid-19, el impacto de la pandemia en los presupuestos autonómicos y las operaciones extraordinarias que afectaron al cierre de 2019.

No obstante, el documento alerta de que «este cierre de 2020 puede resultar engañoso, al esconder una optimista previsión de ingresos en las entregas a cuenta». Por eso esta circunstancia se traducirá en un empeoramiento de la situación fiscal de las comunidades de régimen común cuando se liquide el ejercicio 2020, en julio de 2022. No es la primera vez que ocurre una situación similar. Hace diez años, concretamente en 2010, ya sucedió cuando se liquidó el sistema de financiación autonómico de 2008. Tras el País Vasco y Navarra, Fedea sitúa en tercer lugar en su ranking de déficit a la Comunidad Valenciana, con un desfase este año del 2% del PIB, seguida por Murcia, con uno del 1,5%. Las autonomías en las que menos crecerá el déficit, según el informe, serán Castilla y León, Extremadura e Islas Baleares, que registrarán idéntico desfase de una décima del PIB. Mientras, la Comunidad de Madrid y Cantabria terminarán el año con un saldo negativo de sus cuentas de sólo dos décimas.

Déficit - Superávit cc aaTeresa Gallardo

En el acumulado hasta julio de 2020, las autonomías han registrado, en términos de contabilidad nacional corregida por los anticipos, un superávit de 3.062 millones de euros, mejorando en más de 6.000 millones el experimentado en julio 2019. Según Fedea, este resultado puede parecer «contra intuitivo» debido a que la pandemia de la Covid-19 ha paralizado la actividad y ha deteriorado las finanzas públicas. Sin embargo, este superávit se explica por la actualización realizada por el Estado de las entregas a cuenta de 2020, con un crecimiento previsto del 1,6%, lo que ha supuesto 3.068 millones de euros más que en el ejercicio anterior.

Sin contar con que la liquidación del sistema de financiación autonómico de 2018, recibida en julio de 2020, ha supuesto una inyección de 4.600 millones de euros superior a la percibida en julio de 2019. Además, hay que tener en cuenta el impacto benéfico en las cuentas de la puesta en marcha por el Gobierno del Fondo Covid-19 por un importe de 16.000 millones. De esta cuantía, los Gobiernos autonómicos habían ingresado a final de julio pasado 6.000 millones correspondientes al primer tramo sanitario. Sin embargo, «como era esperable», la situación económica se está trasladando a la partida de «resto de ingresos», con una caída del 22,9% registrada a final del mes de julio pasado. Por ello, los ingresos reconocidos en la ejecución presupuestaria de estos tributos estarán muy por debajo de los ingresos presupuestados inicialmente en 2020.