El paro real alcanza el 20,4% en octubre

Fedea se suma a la ola de críticas a los Presupuestos de 2021 por pecar de “excesivo optimismo”

Desempleados hacen cola ante una oficina de desempleo en Madrid.

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) se ha sumado también a la ola de críticas realizadas por organismos nacionales e internacionales, como el FMI, la CE, el Banco de España, la AIRef, el Círculo de Empresarios...) a los Presupuestos Generales del Estado de 2021 del Gobierno de Sánchez por basarse en un crecimiento económico “excesivamente optimista” y, por tanto, en una estimación de ingresos y déficit público también exageradamente optimista. Así lo avisa en su último boletín sobre “los aspectos económicos de la crisis del covid-19”. Fedea considera más ajustada a la realidad las previsiones realizadas por la Comisión Europea para España en 2020 y 2021.

En este contexto, coincide con la AIReF en que el escenario macroeconómico estimado por el Gobierno resulta “muy optimista”, si se tiene en cuenta la evolución reciente de la pandemia, que ha obligado a algunas autonomías a adoptar medidas muy restrictivas, como el cerrojazo total de la hostelería y de buena parte del comercio. Según Fedea, ya se está apreciando “cierta ralentización de la recuperación económica con la llegada de la segunda ola de la pandemia” con un “estancamiento o incluso a un ligero retroceso” del empleo. De hecho, la tasa de paro efectiva, incluidos los afectados por ERTE, se elevó en octubre en dos décimas hasta el 20,4 %. La cobertura de las prestaciones por desempleo ha aumentado en los últimos trimestres, aunque sigue siendo inferior a la registrada durante la anterior crisis económica. Según Fedea, los trabajadores inmigrantes vuelven a ser los más perjudicados por la crisis, en especial las mujeres extranjeras, que han visto aumentar su tasa de paro en unos siete puntos porcentuales.

Ventajas e inconvenientes

Además, en su boletín, Fedea analiza también el reparto de los 27.000 millones de anticipo de los fondos europeos que consta en las cuentas públicas del año que viene. A su juicio, están muy centrados “en lo verde y lo digital, pero con espacio también para la protección social y las infraestructuras más tradicionales”. No obstante, echa de menos una partida destinada a “la recapitalización o ayudas a fondo perdido” a empresas viables en los sectores más afectados por la crisis que ayude a preservar “un tejido productivo esencial durante un período de baja actividad que será largo”. En ese sentido, critica la ausencia de ayudas para la restauración y para otros sectores en situaciones similares a este, así como “la reducida inversión” en infraestructuras hidráulicas, que “deberían ser una de las prioridades” del plan “dado su deficiente mantenimiento y su importancia de cara a la lucha contra las secuelas del cambio climático”.

Las actuaciones previstas para 2021 con cargo a las ayudas de recuperación europeas se financiarán fundamentalmente con recursos adelantados por el Gobierno español para facilitar su puesta en marcha, que se recuperarán posteriormente según se vayan ejecutando y certificando los proyectos correspondientes. “Esta forma de proceder presenta tanto ventajas como inconvenientes”. Sin embargo, considera que trabajar con la maquinaria de los Ministerios, en vez de a través de una agencia o estructura ad-hoc de nueva creación, puede ayudar a agilizar la tramitación y puesta en marcha de las actuaciones previstas, lo que considera importante debido a los plazos tan ajustados. Sin embargo, alerta contra las visión de concebir los fondos europeos “como un complemento de los presupuestos ordinarios de los distintos departamentos, con lo que podría perderse la visión de conjunto y reducirse la coherencia entre las distintas actuaciones, así como dificultarse la reasignación de fondos entre partidas”.