Díaz y los sindicatos, de campaña mediática pactada en defensa de la subida del SMI

Acuerdan un «pacto no escrito» para presionar a Pedro Sánchez y lograr este objetivo y la derogación de la reforma laboral

La vicepresidenta tercera y Ministra de trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; se abraza con el secretario General de UGT, Pepe Álvarez, durante el 43 Congreso Confederal de la UGT
La vicepresidenta tercera y Ministra de trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; se abraza con el secretario General de UGT, Pepe Álvarez, durante el 43 Congreso Confederal de la UGTRober Solsona Europa Press

La reforma laboral entra en su fase decisiva. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y los sindicatos lo saben y han puesto en marcha al unísono una campaña mediática –no firmada pero sí «pactada de palabra», confirmaron a LA RAZÓN fuentes internas – para defender la derogación del mayor número de artículos de la reforma laboral del PP y para dar el último empujón a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que se ha estancado en la negociación, ante la negativa a aprobarlo este año tanto por parte de la patronal como de varios miembros del Gobierno, como las ministras de Economía, Nadia Calviño, y de Hacienda, María Jesús Montero, que han reconocido en varias ocasiones «que ahora no es momento para eso».

El objetivo de este «pacto tácito no escrito» es presionar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y convencer a las voces discordantes en el seno de Ejecutivo para que cedan y, finalmente, apoyen una subida que entienden debe realizarse «sí o sí» porque «los trabajadores no lo entenderían» y además «estaba firmado en el pacto entre los dos partidos de Gobierno», PSOE y Podemos, explican las mismas fuentes.

De este modo, Díaz y sindicatos salieron ayer en tropel para defender en distintos foros dicha subida y meter presión al más alto nivel. La ministra de Trabajo lo hizo junto a Ione Belarra durante la firma de un convenio interministerial. Ahí lanzó un aviso de navegantes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que exigió que tiene que tomar una decisión al respecto «ya», este mismo mes, «sea la que sea. Yo ya no lo puedo decir más alto y más claro. El diálogo y el debate están abiertos en el seno del Gobierno, pero si no lo subimos, nos equivocaremos», advirtió la ministra, que insistió en que es «la mejor herramienta para luchar contra la pobreza laboral y la brecha salarial de género».

Los sindicatos hicieron también su parte y lanzaron su particular y velada amenaza: organizarán movilizaciones si no se atienden sus reivindicaciones respecto al SMI y a la derogación de la reforma laboral. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, defendió ayer en el foro de Nueva Economía Fórum que la reivindicación es «justa y razonable porque se puede y debe subir el SMI». Por su parte, el secretario general de CC OO, Unai Sordo, instó al Gobierno a abrir «de manera» inmediata la mesa de negociación para definir la subida porque «no se entendería ni de lejos que se planteara una congelación este año».