Las autonomías dicen «no» al plan de Planas para la PAC

La gran mayoría se posicionó en contra en la reunión del pasado miércoles

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, tras la reunión del pasado miércoles
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, tras la reunión del pasado miércolesVíctor LerenaEFE

Antes del 31 de diciembre, España, como el resto de los Estados miembros de la UE, deberá remitir su Plan Estratégico nacional sobre la nueva Política Agraria Común (PAC) a la Comisión Europea. Por lo tanto, antes de esa fecha, los responsables del Ministerio de Agricultura y de las comunidades autónomas se tendrán que haber puesto de acuerdo en su redacción. Esa es la gran baza que tiene Luis Planas en su mano tras el fracaso que cosechó la semana pasada en su intento de imponer un acuerdo sobre la propuesta definitiva que había enviado a los consejeros de Agricultura horas antes. La rebelión de estos últimos comenzó por la delegación vasca, que habló de que el plan no estaba maduro y así continuaron la mayor parte de ellas. Solo «las más fieles», con Extremadura a la cabeza, se posicionaron a favor de Planas.

Al comenzar la reunión de la Conferencia Sectorial, durante la mañana del miércoles pasado, el ministro estaba dispuesto a llegar a un acuerdo sometiendo a votación el contenido de su propuesta. Según algunos de los asistentes, al terminar la primera parte de esa sesión plenaria, antes de la pausa del almuerzo, seguía en sus trece. Durante la comida mantuvo algunos contactos con delegaciones a las que consideraba que podía presionar o convencer para que votaran a favor. Ahí fue cuando se dio cuenta de que el asunto estaba «muy verde» y de que, si llegaba a la votación, podía perder o conseguir una victoria pírrica. De las diecisiete delegaciones autonómicas, ocho o nueve iban a votar en contra: las cinco del PP (Andalucía, Castilla y León, Galicia, Murcia y Madrid); también lo harían la vasca y, probablemente, la catalana, que quieren elaborar su propio plan estratégico, al margen del nacional; la consejera de Navarra también estaba claramente en contra, lo mismo que la delegación de Cantabria. En total, ya eran ocho-nueve rechazos de diecisiete, suponiendo que la totalidad de las restantes diesen el sí, cosa muy difícil por las críticas y reservas manifestadas por Aragón, La Rioja (que no ven recogidas en la propuesta ministerial ni una sola de sus reivindicaciones más importantes) o la Comunidad Valenciana. En resumidas cuentas, un auténtico revolcón para el proyecto de Planas. Cuando los consejeros se volvieron a sentar después de la comida, este se sacó de la manga un alambicado plan, que puede deparar alguna sorpresa, con tres puntos, del que se deduce que el único acuerdo es seguir negociando sobre la base del documento que había presentado. La primera reunión sobre los ecoesquemas tendrá lugar esta misma semana.