Sánchez “regala” a Cataluña 67.000 millones al sumarle un 6% del PIB de forma errónea

Aseguró que representa el 25% de la economía española, cuando es el 19%

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Antes de poner rumbo a sus vacaciones en Lanzarote, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiso hacer un último guiño a Cataluña poniendo en valor el acuerdo alcanzado con la Generalitat para la futura ampliación del aeropuerto Josep Tarradellas-El Prat. Tras despachar con el Rey en el Palacio de Marivent, donde se desplazó el pasado martes tras presidir el último Consejo de Ministros antes del cierre del curso antes de la vacaciones estivales.

El presidente quiso hacer bandera de su apuesta por la región catalana y su economía, destacando que esta gran inversión en infraestructuras contribuirá de «manera mucho más importante» al crecimiento económico de Cataluña después de haber «estado por detrás» en los últimos años, que ha ralentizado su recuperación económica. «Con este acuerdo estamos sentando las bases para que Cataluña se recupere a un mayor ritmo y contribuya de manera mucho más importante al crecimiento económico del país», afirmó Sánchez. Fue a partir de esta declaración cuando su discurso erró de pleno. El presidente afirmó que pese al retroceso vivido por la economía catalana en los últimos años, ésta representa todavía «el 25% del PIB de la economía española», algo absolutamente erróneo y que no puede atribuirse a un error de una décima arriba o abajo. En realidad, Sánchez sumó un 6% de más al producto interior bruto catalán, cifrado en el 19% del PIB nacional en los últimos datos oficiales del Ministerio de Asuntos Económicos. Esto significa que «regaló» de golpe 67.000 millones de euros a los catalanes y sus empresas.

Pudo ser que confundiera el PIB actual con el que quiere que alcance esta región española tras las inversiones estatales, ya que «en los últimos años Cataluña ha retrocedido y está por detrás de esa recuperación» y pretende que recobre el peso perdido, todo encuadrado en los acuerdos firmados entre el Gobierno y la Generalitat, con la voluntad de cumplir el Estatut y combinando en sus relaciones con Cataluña la «cogobernanza desde el espacio multilateral», defendió.

La ampliación del aeropuerto de Barcelona está prevista que esté operativa a partir de 2030, con una inversión de 1.700 millones de euros. «Nuestra previsión es que durante los primeros años se haga toda la planificación y los informes de impacto ambiental, pero que el aeropuerto pueda ser una realidad a partir del año 2030», explicaron fuentes ministeriales.

Según la documentación manejada por Aena, el Gobierno pretende que esta ampliación conlleve la creación de 83.000 nuevos empleos directos y 364.000 indirectos, con un aumento de la facturación directa en casi un 100% y la indirecta en un 68%, y la contribución al PIB catalán se elevaría del actual 6,8% al 8,9%, 2,1 puntos más, muy lejos de los seis de más que sumó el presidente al supuesto PIB catalán.