SEAT inaugura el primer banco de pruebas de baterías de España

La capacidad de ensayo es equivalente a la potencia de 350 hogares

Varios trabajadores en el nuevo Test Center Energy (TCE) de SEAT en Martorell, Barcelona
Varios trabajadores en el nuevo Test Center Energy (TCE) de SEAT en Martorell, Barcelona FOTO: David Zorrakino Europa Press

Seat ha inaugurado oficialmente este miércoles el Test Center Energy, el primer centro de desarrollo de baterías de España, cuarto país donde el grupo Volkswagen instala un laboratorio de este tipo, en el que ha invertido 7 millones de euros, trabajan 25 personas y ocupa unos 1.500 metros cuadrados.

En el acto de inauguración oficial de la planta, ubicada en Martorell (Barcelona) y operativa desde octubre, han participado la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant; el conseller de Empresa y Trabajo, Roger Torrent; el consejero delegado de Seat y Cupra, Wayne Griffiths, y el vicepresidente de I+D de la compañía, Werner Tietz.

Se trata de “una instalación única” y “un orgullo” para el grupo automovilístico, pues representa “un paso más en la transformación de la empresa”, ha dicho Tietz, al tiempo que Griffiths ha asegurado que esta iniciativa casa con una de sus principales “misiones” al frente de Seat: “electrificar a la compañía”.

El proyecto de este centro de investigación y desarrollo fue aprobado en 2020, en plena pandemia, y la planta se ha levantado en solo 18 meses donde antes había un solar.

El grupo Volkswagen tiene una decena de centros de desarrollo de este tipo en todo el mundo, repartidos entre Alemania, Estados Unidos, China y, ahora, España.

El laboratorio de Martorell tiene una capacidad de ensayo de hasta 1,3 megavatios -equivalente al consumo de 350 hogares con todos los dispositivos conectados- y permite probar módulos en celdas, baterías y vehículos eléctricos.

Aquí se desarrollarán y llevarán a cabo ensayos de rendimiento para vehículos cien por cien eléctricos o híbridos enchufables, como es el caso de prototipos de las marcas Cupra, Seat y Seat Mó, además de otras del grupo Volkswagen.

La planta se enmarca en los 5.000 millones de euros que el grupo Volkswagen prevé invertir para electrificar vehículos e instalaciones.

Morant ha destacado que la automoción es “un sector vertebrador del sistema español” y ha puesto el nuevo centro de desarrollo de baterías de Seat como ejemplo de la “industria innovadora y competitiva que España necesita”.

Así, ha señalado que este sector “debe ser capaz de responder al reto de la transición hacia los vehículos eléctricos” y ha incidido en la oportunidad que tiene España para “convertirse en un hub europeo de la electromovilidad”.

Este laboratorio de baterías se subdivide en cinco áreas: una sala de programación, un banco de potencia, cinco cámaras climáticas, una zona de desarrollo de componentes y una última de desarrollo de vehículos.

Las baterías se fabrican en seis fases, según han explicado a los periodistas los ingenieros Francesc Sabaté y Pablo Torrellas.

Primero deben extraerse materias primas como litio, níquel, cobalto o magnesio, que posteriormente se procesan -se transforman en una suerte de polvo negro- y se convierten en “materiales activos”.

De ahí surgen los electrodos, que se integran en “celdas” de 3,7 voltios de potencia, las cuales deben ensamblarse y se distribuyen en “módulos”; finalmente, toca ensamblar las baterías mediante la suma de módulos.

El laboratorio de baterías de Seat en Martorell se centra principalmente en las fases intermedias del proceso.