Récord de empleos sin cubrir en España: 134.000 puestos buscan un trabajador

Con tres millones de parados la cifra de vacantes no deja de crecer, sobre todo en el sector servicios, y es la más elevada para un primer trimestre

Imagen de un cartel de una oferta de empleo a pie de calle en Madrid
Imagen de un cartel de una oferta de empleo a pie de calle en Madrid FOTO: Jesús G. Feria La Razon

España acumula en el primer trimestre de este año133.988 vacantes de empleo, según los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL), publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esos casi 134.000 puestos sin cubrir suponen la cifra más elevada de la serie que comienza en 2013. El mayor número de vacantes se da en el sector servicios, con 119.064 puestos disponibles. La cifra de puestos por cubrir en el sector servicios no ha dejado de crecer desde los mínimos de 2014, cuando las vacantes apenas llegaban a 50.000. Este dato supone más de 32.000 vacantes más que en el mismo periodo de 2019 y de 2021. El número de vacantes en la industria es también creciente y acumula 9.445 empleos mientras en la construcción se reduce ligeramente respecto al pasado año, hasta los 5.479 puestos.

Las cifras de España no son comparables a las de Estados Unidos, con 11,5 millones de empleos sin cubrir, y dos empleos libres por cada parado, pero reflejan los problemas crecientes del mercado para encontrar mano de obra ya la cifra de vacantes se ha doblado en poco más de un lustro.

El 94,4 % de las empresas afirmaban no tener vacantes porque “no necesitan trabajadores adicionales”, según los datos del INE.

Los puestos sin cubrir suponen un problema, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas, las cuales “tienen cada vez más dificultades” para conseguir y retener personal cualificado, tal y como lo indicó el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva en una reciente jornada organizada junto con Randstad. Esta situación se da, pese a que en la actualidad hay más de 3 millones de desempleados, de los cuáles, la mitad “no tienen formación alguna”, lo que supone un hándicap en la población parada. Las empresas remarcan que las políticas formativas “llegan tarde” a las necesidades que tiene el mercado laboral, por lo que es urgente que el Estado las ajuste a la demanda de las empresas.

Las patronales advierten de los desajustes de productividad que provocan esta falta de mano de obra, puesto que no hay tampoco una actividad y una inversión asociada a la misma, y remarcan que la rigidez introducida en el mercado laboral complica aún más las cosas.

La baja cualificación es un mal endémico del sistema formativo español pese a que en los sectores de mayor cualificación trabajan 7 de cada 10 trabajadores y la tasa del paro es solo del 10%, según los informes de Randstad. Los mismos datos indican que solo el 40% de los parados cuenta con formación o tiene acceso a ella mientras que el 60% de los 3 millones de personas que están en desempleo no tienen Formación Profesional (FP) o superior.

La falta de formación no solo afecta a los parados, ya que tan solo el 54% de la población activa cuenta con estudios universitarios o de formación profesional lo que provoca que el 55% de las empresas tenga un problema con el déficit de talento.

A la falta de cualificación se suma un fenómeno creciente como es el trabajo flexible. Este nuevo sistema laboral, denominado también la Gran Renuncia, implica a muchos trabajadores altamente cualificados en EE UU y cada vez más en Europa, que salen del ciclo del mercado laboral que controlan los organismos públicos y trabajan por su cuenta por días, semanas u horas a través de aplicaciones. En Estados Unidos unos 50 millones de personas abandonaron su puesto de trabajo de forma voluntaria en 2021. Adecco descarta que esa situación se produzca en España, ya que solo un 5% de los españoles abandonaría su empleo sin haber encontrado otro antes.