Opinión

Solo van a poder viajar los ricos

Un informe de Deloitte analiza el impacto de las medidas de descarbonización de la UE en el sector aéreo

José Antonio Vera

La frase del titular la pronunció un director corporativo de Iberia en el acto de presentación del informe Deloitte sobre las medidas “Fit for 55″ y su impacto en el sector aéreo. El Fit for 55 suena a programa de pilates para prejubilados, pero en realidad es mucho más: nada menos que la estrategia de Úrsula Von der Leyen para reducir las emisiones de gases efecto invernadero en un 55% en apenas 8 años, es decir, para el 2030, fecha de la famosa Agenda. El Ff55 es un paquete global que abarca todos los sectores, y que en materia de aviación comercial se basa en el programa RefuelEU. Incluye medidas fiscales y medioambientales que, según Deloitte, supondrán para España una pérdida de 11 millones de turistas internacionales, lo que a su vez conllevará una reducción del 1,6% del PIB ( 23.000 millones de euros) y 430.000 empleos menos al comienzo de la próxima década.

La consultora internacional detalla en particular cuatro tipos de medidas que son las que mayor impacto tendrán en la aviación comercial. La primera es que un 5% del combustible ha de ser sostenible (hasta 6 veces más caro que el convencional). En segundo lugar, el encarecimiento del impuesto por emitir CO2. Tercero, un nuevo gravamen al queroseno, y por último, una tasa al billete por valor de 7,8 euros.

El sector tiene claro que se ha de avanzar hacia la descarbonización con criterios sostenibles, pero hacerlo de golpe, sin transición y sin consensuar puede ocasionar más problemas que beneficios, sobre todo por el impacto negativo en el turismo, nuestra principal industria.