Así quedarán las pensiones en 2023 con la subida del 8,5%

El Gobierno ha adelantado la previsión de revalorización de las pensiones contributivas, pero aún se desconoce cómo subirán las mínimas y no contributivas

Tras un año marcado por la asfixia del incremento generalizado de precios, los pensionistas ya conocen cómo la subida de las pensiones les dará un respiro en 2023. La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, anunció ayer, durante la presentación de los puntos clave de los Presupuestos Generales de 2023, que las pensiones contributivas subirán “en torno a un 8,5%”. No obstante, habrá que esperar a finales de noviembre para conocer el porcentaje definitivo del IPC medio anual, al que está ligada la revalorización de las pensiones, y que se mide entre diciembre del año anterior (2021) y noviembre del año actual (2022). Lo que sí pueden tener claro todos los pensionistas es que con una subida de este calibre es muy probable que muchos también suban de tramo de retención en el IRPF. Un efecto negativo que podría evitarse con la deflactación del IRPF, a la que se niega el Gobierno, pero que sí han anunciado comunidades como Madrid, Galicia, Andalucía, Murcia, Castilla y León, País Vasco y Comunidad Valenciana.

Respecto a las pensiones mínimas y no contributivas, por el momento se desconoce cómo se revalorizarán, ya que su incremento no depende de la inflación, sino que se negocia y se fija con los Presupuestos. En 2022, estas subieron un 3% mientras que las contributivas lo hicieron solo en un 2,5%, por lo que para 2023 se podría esperar también una subida superior al 8,5%. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que este mes de junio se acordó subir las pensiones no contributivas un 15% extra hasta final de año, por lo que su revalorización para 2023 es la que más incógnitas plantea.

El Gobierno destinará 190.687 millones de euros a las pensiones en 2023, lo que supone una subida del 11,4% respecto a la partida de 2022, debido la incorporación de nuevos pensionistas y, sobre todo, a la revalorización de las pensiones de acuerdo con el IPC, según consta en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) presentados el martes 4 de octubre tras el Consejo de Ministros y que aún deben ser negociados y aprobados en el Congreso de los Diputados.

Pensiones contributivas

A la espera de conocer el porcentaje definitivo del IPC medio anual, que según la titular de Hacienda estará en el entorno del 8,5%, pero podría oscilar unas décimas, entre el 8,4% y el 8,6%, se puede hacer ya una estimación de cómo subirán las pensiones contributivas en 2023, aplicando este porcentaje a la pensión máxima y a las pensiones medias registradas en septiembre.

La pensión máxima, limitada en 2022 a 2.819,19 euros mensuales en 14 pagas (39.468,66 euros anuales), superaría en 2023 la barrera de los 3.000 euros tras la subida del 8,5%. En concreto, subiría en 239,63 euros, hasta los 3.058,82 euros (42.823,49 euros al año). En cuanto a la pensión media de jubilación, que en septiembre alcanzó los 1.256,96 euros mensuales, su cuantía de 2023 se incrementaría en 106,84 euros al mes hasta situarse en 1.363,80 euros mensuales (19.093,22 euros al año). Por su parte, la pensión media de viudedad, que este mes de septiembre fue de 780,20 euros al mes, crecería hasta los 846,51 euros mensuales (11.851,14 euros al año). La pensión media del sistema, que comprende las distintas clases de pensión (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares), pasaría de los 1.092,18 euros mensuales registrados este pasado mes de septiembre a 1.185 euros de media en 2023. Y en cuanto a la pensión media de las nuevas altas de jubilación, que en agosto (último dato) ascendió a 1.424,7 euros al mes, subiría hasta 1.545,80 euros en 2023.

¿Cuánto subirán las mínimas y no contributivas?

Las mínimas y no contributivas se quedan por ahora fuera del cálculo al no conocerse aún su revalorización, aunque se puede hacer una estimación de algunas de ellas tomando como referencia el porcentaje de revalorización de las pensiones contributivas.

La pensión mínima de jubilación para 2022 con 65 años o más es de 12.467 euros al año en 14 pagas (890,50 euros mensuales), con cónyuge a cargo; 10.103,80 euros al año en 14 pagas (721,70 euros mensuales), sin cónyuge; y 9.590 euros al año en 14 pagas (685 euros mensuales), con cónyuge no a cargo. Aplicando la revalorización del 8,5%, la pensión mínima de jubilación para 2023 con 65 años o más sería la siguiente: 13.526 euros al año (966,19 euros mensuales) con cónyuge a cargo; 10.962,62 euros al año en 14 pagas (783,04 euros mensuales), sin cónyuge; y 10.405 euros al año en 14 pagas (734,22 euros mensuales), con cónyuge no a cargo.

El importe de la pensión no contributiva media (que agrupa las dos clases existentes: jubilación e invalidez) se situó en 497,19 euros en agosto, según los últimos datos del Imserso. Suponiendo que en 2023 también se le aplicase una subida del 8,5%, la pensión media no contributiva experimentaría un alza mensual de 42,26 euros, hasta los 539,45 euros mensuales (7.552,3 euros anuales). Desglosado por tipo de pensión no contributiva, los beneficiarios de jubilación que en agosto cobraron de media 478,13 euros al mes pasarían a ingresar 518,77 euros y los de invalidez, que recibieron 525,59 euros de media, alcanzarían los 570,23 euros al mes.