Crisis

El enigma de las cajas de cartón: ¿anuncian un crack como en 2008?

La caída de la demanda paquetes de cartón, un índice que refleja la temperatura económica, apunta a un "crash" similar a la crisis financiera

Después de una histórica multa de 70.000 euros, la forma en la que llegan los paquetes a nuestro domicilio ha cambiado para siempre | Fuente: Dreamstime
Después de una histórica multa de 70.000 euros, la forma en la que llegan los paquetes a nuestro domicilio ha cambiado para siempre | Fuente: DreamstimeDreamstime

La economía es tan enrevesada y poliédrica que los indicadores más reconocibles se pueden retorcer hasta darles la vuelta. Así, mientras los ciudadanos contemplan como sus ahorros merman -entre subidas de las hipotecas, el imparable coste de la vivienda, la disparada cesta de la compra o los combustibles y electricidad- resulta que el PIB crecerá este año un 2,2%, según la última actualización de la Comisión Europea, lo que traslada la falsa creencia de que todo va bien.

Por eso, muchos economistas "tiran" de indicadores alternativos para calibrar la salud financiera de un país. Los más clásicos son el consumo de cemento, los mercados bursátiles o el índice de compras PMI, uno de los más fiables al agrupar nuevos pedidos, niveles de existencias, producción, entregas de proveedores y entorno laboral. Un PMI superior a 50 representa una expansión, mientras que las lecturas inferiores a 50 representan una contracción.

Pero cuando ni siquiera esos parámetros ofrecen una visión clara, surgen otras alternativas más peculiares que, sin embargo, tienen el respaldo de los precedentes históricos.

El índice de los rascacielos, creado por el economista británico Andrew Lawrence en 1999, que relaciona la conclusión de las obras de rascacielos sin nuevos proyectos con el arranque de una desaceleración, o el de los calzoncillos o el largo de las faldas, a más cortas mejor es el desempeño económico, están entre los más curiosos. En el primer caso, fue el propio gobernador de la Reserva Federal estadounidense, Alan Greenspan, quien estableció que cuando la economía se contrae los hombres dejan de comprar calzoncillos, una prenda de venta constante en periodos económicos estables. En 2000, Leonard Lauder, heredero de la compañía Estée Lauder, se fijó que durante los periodos de contracción económica se venden más pintalabios en vez de productos más caros.

Entre estos indicadores menos reconocibles figura el índice de las cajas de cartón, cuyo baremo es muy simple: una caída de las ventas indica un enfriamiento de la economía. El cartón es el material para embalaje por excelencia gracias a su bajo coste y alta eficiencia, y a que permite adaptar fácilmente su diseño a cada producto. Casi todo lo que compramos viene o ha estado embalado en cartón. Entre el 75% y el 80% de los bienes no duraderos se envían en contenedores de cartón corrugado, lo que lo convierte en un indicador clave hasta para la propia FED.

¿Qué nos dice hoy este indicador? Pues que la demanda de cajas de cartón se está desplomando al ritmo más vertiginoso desde la crisis financiera de 2008. Packaging Corp. of America, la empresa número 3 de cartón para contenedores en Estados Unidos, informó esta semana que las ventas de cajas de cartón cayeron 9,8% el último trimestre respecto al año anterior en una de las mayores caídas registradas. Eso se sumó a una caída de 12,7% durante el primer trimestre. La disminución combinada de seis meses es la mayor desde principios de 2009, según un informe de FreightWaves Research con datos de la American Forest & Paper Association y la Fibre Box Association. En general, los envíos de cajas de cartón en EE UU cayeron un 8,4% en el cierre del pasado año y los índices de explotación de cajas lo hicieron un 80,9% en el arranque del año.

¿Qué indica esto? La demanda de cajas de cartón suele ser estática, con modestos repuntes del 1% al 2% cada año, algo que saltó por los aires con el auge de los envíos a domicilio por las compras en internet y por el cambio de los hábitos de consumo a causa de la pandemia, con repuntes del 55% en los precios de este embalaje.

Cae un 4,6% la producción en España

¿Qué esta pasando en España? Según el informe de 2022 publicado el pasado lunes por la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (Aspapel), la producción total fue de 6.354.648 de toneladas de papel y cartón. Por tanto, las 69 fábricas papeleras españolas redujeron en un 4,6% la producción en relación con el año anterior. España, con un 7,3% de la producción, se posiciona como el sexto productor de papel y cartón de la Unión Europea, por detrás de Alemania, Italia, Suecia, Finlandia y Francia.

Por su parte, la producción de celulosa se redujo en un 13,1%. Las 1.544.000 toneladas producidas, 232.000 toneladas menos que el año precedente, acusaron principalmente el impacto de la sequía. En este contexto, con un 4,8% de la producción europea, España es el quinto país productor de celulosa en la Unión Europea, después de Suecia, Finlandia, Portugal y Alemania.