Tabaquismo
Se fuma menos a diario si hay alternativas al cigarro
El porcentaje de neozelandeses que fuma a diario se ha reducido tras dar alternativas como productos de vapeo
En los últimos años, Nueva Zelanda ha cambiado por completo sus pautas de consumo de tabaco y vapeo, según muestran los últimos datos de la Encuesta Nacional de Salud correspondientes al periodo 2023-2024, publicados por el Ministerio de Sanidad del país. Así, mientras que el tabaquismo diario entre la población adulta ha pasado del 12,9% en 2018-2019 al 6,9% para la temporada 2023-2024, se ha producido en paralelo un incremento notable de alternativas menos perjudiciales, cuyo uso diario se ha multiplicado casi por tres, pasando del 3,3% al 11,1% en el mismo periodo.
La política sanitaria neozelandesa, que busca reducir a niveles mínimos el tabaquismo y la exposición a sus daños colaterales, señala explícitamente que los cigarrillos electrónicos tienen riesgo, pero menor, para la salud respecto al del tabaco de combustión. El Ministerio de Sanidad alude al menor número y concentración de sustancias tóxicas generadas en el acto de vapear frente al de fumar cigarrillos tradicionales.
Si bien no se califica el vapeo como totalmente exento de riesgos, las autoridades sanitarias consideran que puede desempeñar un papel en la reducción de daños asociados al tabaquismo, especialmente, entre usuarios adultos que buscan abandonar su consumo.
Desde enero de 2025, los servicios dedicados a la deshabituación tabáquica han incorporado de forma piloto el suministro de kits de vapeo entre sus opciones para quienes desean dejar de fumar. Esta medida pretende ofrecer una alternativa adicional, complementaria a los tratamientos clásicos como las terapias de reemplazo de nicotina (parches, chicles, pastillas) y los fármacos con receta. El fundamento para integrar los cigarrillos electrónicos radica en los testimonios y datos que reflejan que un segmento de fumadores adultos logra, usando vapeo de manera exclusiva, evitar el retorno al tabaco.
Dentro de este marco normativo, la promoción y venta de productos de vapeo está sujeta a restricciones estrictas. La regulación neozelandesa prohíbe la publicidad, la promoción y la venta de cigarrillos electrónicos a menores de edad, con el objetivo de evitar la captación de nuevos consumidores, especialmente adolescentes y jóvenes, para quienes ni el vapeo ni el tabaco convencional están exentos de riesgo y no existe justificación sanitaria alguna para su uso.
La existencia de estas limitaciones legales subraya la firme voluntad de las autoridades de impedir que el vapeo se convierta en una puerta de entrada al tabaquismo convencional entre los usuarios más jóvenes, así como de proteger a población vulnerable ante la posibilidad de que el vapeo normalice el uso de productos de nicotina.
Terapia alternativa
Nueva Zelanda viene detallando públicamente su posición sobre el vapeo en varios documentos y recursos informativos accesibles al público. La comunicación gubernamental, incluida en la plataforma Vaping Facts, enfatiza el carácter de reducción de daño del cigarrillo electrónico sin dejar de advertir sobre los riesgos inherentes al consumo de cualquier producto que contenga nicotina.
Se recomienda expresamente que quienes no fuman ni han fumado tabaco eviten iniciarse en el vapeo, así como que el objetivo para los usuarios adultos sea, en última instancia, abandonar tanto el tabaco de combustión como el vapeo, logrando la completa cesación de cualquier sustancia adictiva.
En el contexto de los servicios de deshabituación tabáquica, la recomendación oficial se orienta a que los cigarrillos electrónicos se manejen como una herramienta exclusivamente para usuarios adultos fumadores, nunca para menores ni para no fumadores.