«El 90% de las víctimas se sienten humilladas»

La AVT intenta reabrir la causa contra el recibimiento a Zabaleta y pone el foco en el delito de humillación

Pancarta de homenaje al etarra José Javier Zabaleta Elosegi, "Baldo", en Hernani (Gipúzcoa). EFE/ Juan Herrero
Pancarta de homenaje al etarra José Javier Zabaleta Elosegi, "Baldo", en Hernani (Gipúzcoa). EFE/ Juan Herrero

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha optado por poner el foco en el delito de humillación, más que en el de enaltecimiento, para argumentar su petición de reapertura de la investigación del acto de recibimiento –«ongi etorri»– al etarra José Javier Zabaleta Elósegui, alias «Baldo», que tuvo lugar en Hernani (Guipúzcoa) el pasado 27 de julio.

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El Juzgado de Instrucción número 4 considera que las actuaciones carecen de «contenido penal» y hace suyo el argumento jurídico que emplea el informe del Ministerio Fiscal que hace un resumen de la jurisprudencia que existe del delito de enaltecimiento.

La abogada de la AVT, Carmen Ladrón de Guevara ha preferido recurrir al delito de humillación. En su escrito admite que la jurisprudencia del Tribunal Supremo establece que dado que ETA ha puesto fin a sus «actividades armadas» y se ha disuelto como organización terrorista, el «riesgo» de nuevos actos terroristas que podría implicar la comisión de un delito de enaltecimiento, ya no existe.

Pero ¿el delito de enaltecimiento está pasado de moda? Guevara asegura que no es que esté «pasado de moda» sino que «la evolución jurisprudencial» ha hecho que el delito de enaltecimiento, para los casos de homenajes a miembros de ETA, «ha quedado vacío de contenido», es decir; se ha agravado el nivel de exigencia para tipificarlo como tal exigiendo «dolo específico» de querer homenajearlo y «riesgo». En el caso de ETA, la interpretación que ha hecho la jurisprudencia es que, como se ha disuelto la banda, ya no existe el riesgo y no se da ese requisito.

Por ello, Guevara recurre a la segunda modalidad del artículo 578 del Código Penal que habla de la humillación a las víctimas, ya que no está tan desarrollado jurisprudencialmente «mientras que en el enaltecimiento se exige el elemento del riesgo cierto, en el caso de la humillación, hemos encontrado pronunciamientos en distintos sentidos».

Además, destaca que el bien jurídico protegido es el colectivo de víctimas en general de manera que humillar a todas es hacerlo a una sola. La AVT destaca que, «por desgracia, la experiencia en la Audiencia Nacional les lleva a «ser poco optimistas», pero «nos resistimos a aceptar que estos actos puedan celebrarse impunemente y queríamos agotar todas las posibilidades en el ámbito penal», aunque esta vía «se ha complicado mucho para la persecución de estos delitos. Guevara asegura que los actos produce no solo consternación en la sociedad española en general sino «un dolor añadido a las víctimas del terrorismo que es real y cierto», se sienten humilladas.

La abogada de la AVT, junto con la del departamento psicosocial suele contactar con las víctimas, antes de que se enteren por los medios, para informarles de que el asesino de su familiar va a ser puesto en libertad. «Lo primero que me trasladan en un 85-90% es el dolor que sienten y te dicen: Es que ahora va a ser recibido como un héroe en su pueblo». «El dolor del colectivo es cierto y se puede cuantificar. Vamos a buscarle soluciones», por ello desde la Asociación de Víctimas reclaman reformas administrativas de manera que por ejemplo se sancione a los organizadores o a los ayuntamientos que permitan dichos homenajes.

84 sanguinarios saldrán de prisión los próximos cinco años

Según los cálculos de la AVT, en los próximos cinco años serán puestos en libertad tras haber cumplido su condena 84 sanguinarios terroristas que, aseguran «serán recibidos como héroes». La abogada de la AVT destaca que esto es «un problema» y piden que se dote de herramientas legales –por la vía administrativa– para evitar que se celebren y que se sancione a los organizadores. Asimismo, destaca que todas las iniciativas contra el fin de la dispersión agrava el dolor de las víctimas.