Coronavirus

Cómo volver al trabajo: reducir turnos, dos metros de distancia entre trabajadores o usar las escaleras

El Gobierno distribuye una “guía de buenas prácticas” para evitar que la reactivación de la actividad productiva no esencial a partir del lunes suponga un incremento de los contagios por coronavirus

Hospital de campaña de Ifema
Marcas en suelo para guardar distancia de seguridad en el Hospital de campaña de IfemaBallesterosEFE

El Gobierno sigue haciendo equilibrios entre economía y salud para preservar la una sin descuidar la otra. En Moncloa consideran que están en condiciones de relajar la medida de confinamiento agravada que se aprobó hace dos semanas y a partir del lunes, se reactivarán los sectores productivos no esenciales que se paralizaron el 30 de marzo. Para evitar que esto tenga como efecto un aumento en el número de contagios, el Gobierno pone en marcha una guía de buenas prácticas para los centros productivos en los que nos sea posible el teletrabajo.

Reducción de aforos

Para que pueda mantenerse una distancia de al menos dos metros entre personas, se deberá calcular y reducir el aforo máximo permitido en cada una de las estancias del centro de trabajo, teniendo en cuenta las dimensiones de cada una de ellas, así como la de los puestos de trabajo o su distribución. Esto deberá aplicarse también a las áreas de uso común, como comedores o baños, y a aquellas zonas por las que transiten personas ajenas a la organización que, sin embargo, necesiten acceder a las instalaciones para realizar labores de aprovisionamiento, por ejemplo.

Menos personas, más turnos

En aquellas tareas que sean estáticas y, siempre que se pueda, deberá señalizarse el espacio concreto que ocupa cada trabajador para mantener esa distancia de dos metros con el resto de compañeros. Se reubicarán los puestos de trabajo y se reducirá el número de personas presentes por turno a las estrictamente necesarias. De esta forma, se ampliará el número de turnos, pero con el menor número de trabajadores posibles, lo que obligará a una reasignación de tareas o a modificar la velocidad de producción.

Restringir la movilidad

Si, por el contrario, la actividad es dinámica, se restringirá la movilidad, minimizando el número de trabajadores que accedan a una misma zona al mismo tiempo. Se planificará la actividad por las distintas zonas para evitar masificaciones, se asignarán zonas específicas a cada trabajador y horarios específicos a cada actividad. Además, en las vías de circulación interiores se señalizarán los itinerarios a seguir para mantener la distancia social.

Uso del ascensor y el aseo

El ascensor puede ser una de las zonas comunes más comprometidas, por lo que se recomienda el uso de las escaleras y, en caso de tener que utilizarlo, hacer un uso individual. Esta recomendación se extiende también a los aseos. Para evitar que otro trabajador acceda a estos espacios cuando estén ocupados, podrá utilizarse una señal que le indique que hay una persona en su interior y que se debe esperar a dos metros de distancia de la puerta.

Barreras físicas

En caso de que las medidas de distanciamiento personal de al menos dos metros no se puedan garantizar, se recomienda el uso de barreras físicas, como por ejemplo mamparas de materiales resistentes y transparentes, como plástico duro, metacrilato o cristal, que permitan la visibilidad de los trabajadores. Se recomienda que la altura de las barreras sea de al menos dos metros para asegurar una separación efectiva de las personas, tanto si están sentadas como si están de pie. Esta medida podrá ser adoptada tanto en las zonas de trabajo como en aquellas de uso común.

No acudir con síntomas

Desde Sanidad también se advierte de que aquellos ciudadanos que tengan síntomas compatibles con el coronavirus o que hayan estado en contacto estrecho con un caso posible o confirmado no se reincorporen a la actividad, es decir, no salgan de su casa y llamen a las autoridades sanitarias correspondientes para recibir las pautas adecuadas.