La V Asamblea de Cs tumba las enmiendas presentadas por los afines a Igea

Son rechazadas todas las enmiendas a la totalidad a los textos de estatutos y la estrategia

Coronavirus.- Arrimadas pide al Gobierno un mecanismo ágil de negociación y consensuar ya el plan de desconfinamiento
La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas. Cs CIUDADANOS

La nueva etapa de Ciudadanos, que ayer votaba las ponencias de estatutos y estrategia, hoja de ruta para el futuro del partido, cerró de nuevo filas en torno a Inés Arrimadas. Los compromisarios rechazaron por abrumadora mayoría las enmiendas presentadas por los afines al vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea quien además en febrero perdió ante la nueva líder del partido, Inés Arrimadas en las primarias. De hecho, fueron rechazadas las ocho enmiendas a la totalidad presentadas contra las ponencias de estatutos y estrategia. Los documentos base de Estatutos recibió el 90,1% de apoyo y el de Estrategia el 91,7% de votos favorables.

En la de Estatutos se aprobaron 6 enmiendas parciales, de las cuales 3 han sido transaccionadas. Una de las enmiendas hace referencia a seguir reforzando el compromiso del partido con los derechos de las personas LGTBI. Por su parte, una de las enmiendas congresuales aprobadas establece las futuras candidaturas a la Presidencia y al Comité Ejecutivo del partido deberán contar con el aval del 1,5% de la militancia. Todas las enmiendas a la totalidad fueron rechazadas con un 90%.

La enmienda de la Agrupación de Valladolid que presentaron el 14 de febrero los afines de Igea, denominada «Democracia y Libertad» solo logró un 6,28% de los apoyos de los compromisarios delegados frente a un 92,89% en contra. En dicha enmienda se apostaba por una mayor participación de la militancia con el fin de que se pudieran elegir los órganos de representación regional y local de manera directa. Los de Igea habían enmendado a la totalidad los nuevos estatutos reclamando más poder para los líderes territoriales. Querían un partido descentralizado. El ponente de este texto, Antonio Calonge, director general en el Gobierno de Castilla y León, defendió un modelo de partido en el que los cargos territoriales sean elegidos por los afiliados, no por la cúpula de Cs. «No queremos barones, pero tampoco virreyes o prefectos», dijo en el vídeo, por la acusación que solía hacer Arrimadas a Igea sobre las baronías territoriales.

La enmienda apostaba también por una estructura orgánica «adaptada al terreno», con órganos y cargos «más cercanos a los afiliados». Asimismo, reclamaba que el régimen sancionador de Cs respetase «la proporcionalidad y la presunción de inocencia», que los órganos disciplinarios estuviesen separados de los órganos de decisión y que se reconociera «el derecho a la discrepancia, incluso públicamente».

Sin embargo, que salió adelante fue el de los oficialistas que además ya marcó la hoja de ruta del partido duran los años de liderazgo de Albert Rivera donde los órganos territoriales dependen de la Ejecutiva nacional que nombra a sus miembros. Además, las normas internas le dan a Arrimadas todo el poder. De hecho, de las cuatro enmiendas a la totalidad de los Estatutos, esta fue la que recabó más apoyos. Estos resultados eran previsibles ya que la mayoría de los compromisarios son afines a la dirección del partido.

La presentación en vídeo sobre la ponencia de Estatutos de los oficialistas la hizo el secretario de la antigua Gestora de Ciudadanos, Andrés Betancor quien indicó que el Comité Ejecutivo es elegido por la militancia y por eso tiene «legitimidad democrática» para nombrar a los cargos orgánicos intermedios. Además, resaltó que la ponencia de Estatutos incluye órganos nuevos como el Consejo de Coordinación Territorial y la Convención Ciudadana y habilita a los afiliados para promover una moción de censura contra la Ejecutiva nacional.

De centro y liberal

En la ponencia de Estrategia fue defendida por la secretaria general de Cs, Marian Bravo. En las enmiendas parciales apuestan por persistir en la defensa de una España abierta y europeísta, ante el riesgo de que esta crisis del coronavirus sea aprovechada por populistas y nacionalistas para retroceder hacia el proteccionismo y la identidad, así como de recuperar los empleos perdidos. Insisten en que Cs siga siendo un partido de centro, liberal.

La agrupación de Hortaleza apostaba en sus enmiendas porque por que Cs siga siendo un partido «útil» y pacte con PP y PSOE un texto que solo respaldó el 6,99%.